- Población debe acudir a comprar productos bien expuestos y desinfectados.

Y a bajo costo. Los comerciantes ahí ubicados son conscientes que ahora a las personas les gusta adquirir productos que estén expuestos en condiciones sanitarias aceptables.
Por lo que han ordenado y limpiado todo el local para vender a la gente. “Les hacemos un llamado para que vengan a comprar en este lugar, todo lo tenemos bajo control sanitario y a bajo costo”, expresó Aury Soria Perea, dirigente de los vendedores de ese lugar.
Y en efecto, llegar hoy en día al Agricobanc es mucho mejor que cuando estaba rodeado de vendedores ambulantes que colocaban los productos en el suelo, informales que se negaban a entrar al local por no pagar 50 céntimos o un sol diario.
Hoy ya no se ve vendedores en el frontis del mencionado sitio, tampoco en la calle Requena donde hace poco era un desastre sanitario lleno de ambulantes que arrojaban la basura sin tener en cuenta que había muchos escolares en el centro de estudios. Es verdad, que aún hay algunos que se han colocado en la cuadra dos de Pablo Rosell.
En los mercados existe todo un proceso o intercambio de bienes o servicios entre individuos, por lo que en esta coyuntura todo debe ser bien presentado (y desinfectado) a fin de salvaguardar la vida. El conjunto de consumidores que quieren, pueden y están dispuestos a comprar o vender un producto ofertado, hoy más que nunca deben cuidar de la salud para que el virus letal no afecte a nadie.
La municipalidad capacita, controla y garantiza la salubridad en mercados. Capacita a los vendedores en buenas prácticas aplicadas a los alimentos en mercados con los Comités de Autocontrol Sanitarios.
Hoy en el Agricobanc se observa un protocolo de entrada, agua y jabón para el lavado de manos. Ya no deben permitir que haya ambulantes en sus afueras porque adentro sobra espacio para vender de manera formal e higiénica.





