Pero ambulantes realizaron sus ventas de manera habitual
La casona de Belén amaneció con sus puertas cerradas debido al anunciado paro de 24 horas convocado por un grupo de manifestantes ayer jueves 15 de diciembre, situación que no permitió que los comerciantes acudieran a realizar la venta de productos de pan llevar.
“Los miembros del sindicato de vendedores anunciaron que la Casona no abrirá sus puertas para hoy (ayer), debido a que existe riesgo de que puedan presentarse inconvenientes con las personas que acaten el paro. Escuchamos hasta la posibilidad de saqueos” comentó una vendedora de pollos de la Casona.
Pese a que la Casona se mantuvo cerrada, varios comerciantes ambulantes habilitaron sus puestos en la calle 9 de Diciembre, calle Ramírez Hurtado, pasaje Paquito, calle Abtao, calle 16 de Julio y calle Palcazu, lo que permitió que compradores puedan llevar a sus casas carnes, verduras, frutas, menestras, tubérculos y otros productos.
“Yo tengo que venir al mercado todos los días porque tengo un restaurante, los ingredientes que usamos tienen que ser frescos. Los precios están un poco más elevados de los habitual, pero pese a eso tenemos que comprar” explicó un ciudadano.
Según los dirigentes, el mercado no funcionó en toda su capacidad total, ya que solo alrededor de un 30% de comerciantes acudieron a abrir sus puestos y comercializar sus productos, debido a que algunos aceptaron acatar el paro y otros no fueron por el temor a los saqueos.
También otros mercados decidieron mantener sus puertas cerradas, pero los vendedores que tienen sus puestos ambulantes, si realizaron la venta de sus productos pese al temor de actos vandálicos. (K. Rodríguez)






