- Don Mario vive en condiciones críticas y pide ayuda solidaria.


Don Mario Murayari Tananta, un anciano de 84 años, enfrenta una dramática situación en su vivienda ubicada en el asentamiento humano 28 de Julio, en el distrito de Belén. Su casa, construida con materiales rústicos, presenta un avanzado deterioro y está a punto de desplomarse, poniendo en riesgo su integridad física.
El octogenario vive completamente solo y sin recursos económicos. Debido a su avanzada edad y condición de salud, no puede trabajar ni generar ingresos para reparar su vivienda. “Ya no puedo hacer mucho, solo espero que alguien me tienda la mano”, expresó con la voz entrecortada.
Las condiciones dentro de su casa son precarias. Las paredes están deterioradas, el techo presenta huecos y el piso es de tierra. En temporada de lluvias, el agua se filtra con facilidad, generando aún más peligro para don Mario, quien no cuenta con servicios básicos ni mobiliario adecuado.
Hasta el momento, ninguna autoridad local se ha acercado para evaluar su caso ni ofrecer ayuda. Vecinos del lugar, al notar su situación, han intentado colaborar con alimentos y ropa, pero aseguran que se necesita una intervención urgente por parte de las autoridades municipales o regionales.
La historia de don Mario refleja una problemática común en muchas zonas vulnerables de Loreto, donde adultos mayores viven en completo abandono. Muchos de ellos carecen de acceso a programas sociales o atención médica, y sobreviven gracias a la solidaridad de sus comunidades.
Es urgente que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto y brinden el apoyo necesario para mejorar la calidad de vida de los adultos mayores como don Mario, quienes, después de una vida de trabajo y esfuerzo, merecen una vejez digna y segura.
(K. Rodriguez)





