- Volvió a las calles (en Iquitos sobre las aguas del río Nanay) en el marco de la pandemia covid.
- Celebraciones se vienen dando en el mundo desde el año 2002.
Huancayo, Pucallpa, Loreto, Arequipa, Piura y en otras partes del país también se realizaron marchas presenciales.
Tal como lo habían anunciado dos importantes voces de la comunidad LGTBI César Pomacondor y Glauco Velásquez, el último sábado desde las 3 pm los participantes, así como prensa nacional e internacional, empezaron a llegar hasta la orilla del río Nanay (a la altura de la construcción del mercado nuevo de Belén), para ahí tomar uno de los botes puestos a disposición de los felices participantes.
Botes que al final quedaban con una de las banderas arco iris, para que los propietarios pudieran cobrar por el servicio. El “gordito Vidaurre” se hizo presente al aportar economía para el servicio de 20 movilidades.
“Ha llegado la Uchulum, ha llegado la Uchulum” gritaba un niño cuando veía a los participantes llenos de globos coloridos, caminar por las calles angostas de Belén. “¿Qué ya vuelta van a celebrar ahora?” decía una señora, mientras aprovechaba para vender sus aguajes a medio pelar. “Ya te doblaste” le dijo su amiga, al ver que rápidamente los acabó.
Todo parecía un poco retrasado, pero faltó que una embarcación mediana, con la cabeza de un guacamayo gigante y la inmensa bandera de colores apareciera por el río, acompañada de música salida de un equipo que se podría escuchar desde el hospital Iquitos; para que todos se alegraran y ataviaran con los distintivos de la comunidad.
“Ven acá con nosotros”, nos dice el conductor de un bote. Una señora le pregunta por tres veces si es que era gratis, el hombre le respondió que sí, pero que solo podían subir tres personas. Al final, el hombre le pidió la bandera a la señora para poder cobrar por el servicio.
Bajo un intenso sol, con banderas de arcoíris confeccionadas para la fecha especial y un arcoíris de verdad en el cielo, la tarde se hizo especial, muy cargada de risas y orgullo mostrado ante una población que se apostaba en casi todo el canto del río para ver lo llamativo de la caravana acuática que por primera vez se desplazaba de ese modo a fin de no romper el protocolo de bioseguridad. Aunque valgan verdades, por ratos las mascarillas quedaban fuera para percibir con mayor intensidad el aire.
“Los diversos colectivos salimos a las calles a demandar respeto a nuestros derechos, ya que en el contexto de pandemia por el Covid-19 se han visto vulnerados y discriminados” expresaron los organizadores.
La Marcha del Orgullo LGBTI tuvo como lema: “Nuestro Orgullo no está en cuarentena” y exige al actual Congreso la aprobación del Proyecto de ley de Identidad de Género, que está en debate de la Comisión de Constitución y Reglamento, planteada desde el año 2016, que permitiría que las personas trans cambien sus prenombres, sexo e imagen del DNI.
“En esa línea, al próximo presidente del Perú le demandamos respeto y garantías a nuestros derechos y así evitar el retroceso en los pequeños avances que se han ido logrando en los últimos cinco años” expresa Velásquez.
“El estado en su conjunto ha demostrado una falta de atención hacia la población LGBTIQ, ha habido afectaciones particulares a la población trans en cuanto a discriminación y el abuso de autoridad de la policía en el marco de las políticas de “pico y género” implementadas por el Gobierno de Vizcarra, lo que conllevó a manifestaciones de indignación por la evidente exclusión y violencia que estaban pasando esta población a merced del criterio policial”, señaló Jhonfel Quispe coordinador del Colectivo Orgullo Diverso.
A eso de las 6 pm en Iquitos ya había terminado la llamativa caravana acuática de la denominada “regia marcha” convocada para no dejar pasar por alto el día mundial del orgullo gay, que se viene registrando desde hace varios años. Aunque, como en todo aspecto, también se vio suspendida el año en que la pandemia estuvo demasiado cruda, mortal y maligna para con esta región amazónica.









