– Vecinos se quejan de restaurantes, panaderías y otros moradores de venir a colocar desperdicios

Hay días donde los vecinos de la calle Amazonas con Nauta, no pueden vivir ni respirar con tranquilidad. Refieren estar cansados de seguir viendo cómo la esquina de la canchita de barrio, días tras días se convierte en un «basurero comunal», pues denuncian que los desperdicios que son dejados son de los restaurantes, panaderías e inclusive de otros moradores que vienen a bordo de motos, motocarros o furgonetas a «inundarles» de inmundicia.
Y este malestar no solamente se hace sentir las personas adultas del barrio, sino también los niños, quienes se dan cuenta de la realidad en la que estamos viviendo, una ciudad donde la población ha perdido el respeto, la sensibilidad y la conciencia, pues nos estamos dejando llevar por los problemas que afrontado la ciudad y no hacemos sentir nuestra voz de rechazo, haciéndonos cada día indiferentes.
«Hace unos días todo el vecindario se impregnó de un olor a heces, que nadie podía soportar, ya te imaginarás cuando es la hora de almuerzo o cena, cómo sufrimos para poder degustar nuestra comida, y no porque nosotros estemos provocando eso, sino que vienen de otras parte a amontonar la basura, viene de un conocido restaurante, panaderías, y hasta vecinos de otras partes, pues vienen en moto, motocarro y hasta en furgoneta a dejar sus desperdicios», indican.
Asimismo, refieren que desde navidad no pasa el camión de basura y que cada vez que lo hacía, solo se llevaban un par de bolsas, «Viene y todavía escogen lo que van a llevar, un par de bolsitas y nada más, y dejan todo el resto».
Y efectivamente, pudimos encontrar diferentes residuos en estos escombros desde material orgánico como cebolla, tusas de maíz, tallos de plátano, hasta inorgánicos como bolsas, pañales, llantas, entre otros objetos.
Como se recuerda, en ediciones anterior publicamos la presencia de un punto de basura, tipo botadero, en la cuadra 3 de la Nauta, este fue erradicado, pero al parecer para ir a parar en esta canchita. Los vecinos exigen pronta solución. (MIPR)





