- Mientras se encontraba en el interior de un restaurante de la calle Samanez Ocampo
Sergio Fontanella, empresario argentino, quien hace unos meses salió del penal, fue asesinado a quemarropa en un restaurante, ubicado en la calle Samanez Ocampo primera cuadra.
Se presume que los sicarios serían ciudadanos extranjeros. Una cámara de vigilancia registro los últimos minutos de vida de Fontanella. En el video se puede observar cuando el empresario llega a bordo de su camioneta hasta dicho local de la calle Samanez Ocampo. Luego desciende del vehículo, camina unos metros hasta el restaurante y antes de ingresar al local mira hacia ambos lados de la calle. Se queda unos segundos conversando con una persona y luego ingresa al inmueble.
Minutos después aparece en escena una motocicleta en donde se transportaban dos sujetos completamente encapuchados. La moto está encendida y sobre la vereda. El que va como pasajero saca un arma de fuego y dispara hacia el interior del restaurante queriendo a Sergio Fontanella. Al parecer, el empresario argentino aún se encontraba con vida. Nuevamente el motociclista acelera un poco y dan la vuelta, para rematar con un disparo a su víctima. Luego huyen a excesiva velocidad por la vereda y doblan por la calle Napo desapareciendo de la escena del crimen.
La gente que se encontraba en el lugar se tuvieron que tirar al suelo, otros quedaron con una crisis nerviosa; mientras que el hombre se desangraba dentro del restaurante.
Las personas que estaban por la zona sacaron al infortunado del restaurante le subieron a un motocarro. Luego le trasladaron a una clínica cercana en donde lamentablemente llegó cadáver. Los médicos simplemente decidieron que le trasladen a la morgue central para que le practiquen la autopsia de ley. Hasta el lugar llegó personal de la Policía Nacional del Perú para que constaten los hechos.
Cómo es de conocimiento público, desde hace tiempo, Sergio Fontanella, tenía problemas con uno de sus socios y desde ese entonces estaba en disputa legal con algunos predios y embarcaciones fluviales, que el empresario gaucho pretendía recuperar.
Uno de los inmuebles es el que se encuentra en la calle Fitzcarrald, en donde anteriormente funcionaba la Oficina de Trata de Personas de la Policía Nacional del Perú. (C. Ampuero)





