- Expresaron comuneros desde la zona del Curaray, ellos cerraron esa vía fluvial desde el día de ayer.



Tal como lo habían anunciado. Ayer ejecutaron la medida de lucha a fin de llamar la atención del gobierno central para que los proteja y aleje a la minería ilegal de ese lugar.
“Están contaminando nuestros ríos, el agua que tomamos todos los días. Cada día ingresa una cantidad de hermanos colombianos a trabajar en la minería ilegal, nosotros no podemos hacer nada, lo único que hacemos es cerrar el río hasta que vengan las autoridades a ver el problema.
Son 7 comunidades de Feconcu las involucradas en esta medida de lucha, pero se está uniendo el resto que no está afiliado, ya que, si dejamos que la minería avance, estaremos igual o peor que la cuenca del Nanay”, habló un comunero desde la zona.
FECONCU SACÓ UN COMUNICADO
“La Federación de Comunidades Nativas del Curaray (FECONCU), en representación de sus comunidades base, comunica a la opinión pública, a las instituciones del Estado y a los organismos competentes que, desde las 00:00 horas del 25 de agosto de 2026, se mantiene cerrado el río Curaray, como medida de protesta y defensa de nuestro territorio, nuestras aguas, la vida y el medio ambiente.
Rechazamos totalmente la minería ilegal que viene afectando y contaminando el río Curaray, poniendo en grave riesgo la salud, la vida y la subsistencia de nuestras comunidades indígenas. Asimismo, exigimos el retiro y expulsión de las personas extranjeras que realizan actividades de minería ilegal, conforme a la ley y mediante la intervención de las autoridades competentes, por su presunta participación en actividades que vienen generando contaminación y afectación de nuestro río y territorio.
La FECONCU exhorta al Ministerio del Interiror, PCM, Gobierno Regional de Loreto, Ministerio Público – FEMA – Iquitos, Policía Nacional del Perú, Fuerzas Armadas, Marina de Guerra del Peru, Ministerio del Ambiente, Ministerio de Cultura, municipalidad distrital del napo y demás instituciones competentes a tomar conciencia de la gravedad de la situación y adoptar decisiones inmediatas.
Nuestros apus, dirigentes y moradores vienen siendo amenazados por defender el río Curaray. No queremos que esta situación termine en violencia ni que se derrame sangre. Queremos diálogo, presencia efectiva del Estado y una solución urgente y pacífica.
Por ello, EXIGIMOS UNA RESPUESTA URGENTE de las instituciones involucradas y solicitamos que, dentro del plazo máximo de 72 horas, el Estado se haga presente en la cuenca del Curaray para atender directamente nuestras demandas, verificar la situación y adoptar medidas concretas contra la minería ilegal.
Mientras persista la ausencia y negligencia del Estado, la Guardia Indígena permanecerá en labores de vigilancia y custodia territorial, dentro del marco de nuestros derechos colectivos y procurando evitar confrontaciones y hechos de violencia”, precisa el comunicado.




