- Expresaron en uno de los hospitales de Tabatinga respecto al gasto que genera atender a pacientes que son derivados de territorio peruano.
Si bien es cierto los brasileños y peruanos mantienen una amistad, digamos, cercana entre ambos; ello no significa que no evalúen el alto costo que les representa cada paciente peruano que llega a atenderse al hospital Guarnición de Tabatinga o de Urgencias y Prontas Atenciones (UPA).
Asistencia obligada ya que se los manda su Constitución como lo explicó el jefe del centro de salud de Santa Rosa, en nota aparte. La Región llegó a Tabatinga y pudo dialogar con un alto directivo médico, quien relató las circunstancias en que son atendidos sus vecinos peruanos.
“Siempre llegan acá porque no hay donde atenderse en Santa Rosa, sobre todo cuando son emergencias como embarazos complicados, apendicitis, peritonitis, heridas por balas, traumas en la cabeza, neumonías, vesículas, etc. Entonces siempre están viniendo para acá.
De complicarse las cosas, son enviados a Manaos o traemos un médico de allá para acá. Y todos los gastos corren por nuestra cuenta de Brasil, porque así lo manda nuestra Constitución, el atender a los ciudadanos que estén en nuestro territorio.
Hay mucha gente que viene de Perú para acá y así poder recuperar su salud. Y se les da todos los atendimientos. Eso lógicamente demanda un gasto grande al Estado brasileño. La carga de impuestos es grande y la pagamos todos nosotros. La salud no es gratuita, tiene un costo para el gobierno que somos todos los brasileños.
Si el gobierno peruano se preocupara de la salud de sus hijos, ellos no necesitarían ir a otro país. Para nosotros eso sería algo positivo, un alivio. Sería bueno, porque acá en Colombia y Perú cuando nosotros los brasileños vamos por alguna necesidad de salud, allá sí nos cobran, pagamos por esa atención y no es barato.
A los brasileños nos incomoda porque no es igual el cambio, no es recíproco, acá se atienden y no pagan nada. Hasta se les transfiere a Manaos por algo especial, y a nosotros acá si nos cobran”, opinó.
Finalmente, dijeron que en efecto la frontera del Perú está muy abandonada. Hasta cuando mueren los peruanos, son enterrados en territorio brasileño, porque no hay un cementerio en zona peruana.
Sin duda en la triple frontera se pudo observar una realidad diametralmente opuesta entre una y otra. Perú la más disminuida, por donde se lo mire.




