- Conductores buscan estaciones donde los precios son más económicos, generando largas colas en algunos grifos de Iquitos.
A una semana del paro regional de 72 horas anunciado para los días 16, 17 y 18 de septiembre, el incremento del precio de los combustibles continúa generando preocupación entre transportistas y ciudadanos de Iquitos.
En algunos grifos de la ciudad se vienen registrando largas colas de motocarristas, motociclistas y otros conductores. Sin embargo, esta concentración no responde a un desabastecimiento general, sino a que determinados establecimientos ofrecen el combustible a precios ligeramente menores que otros.
La diferencia de precios hace que numerosos conductores recorran distintos puntos de Iquitos buscando la alternativa más económica, especialmente quienes dependen del combustible para trabajar diariamente y deben controlar sus gastos para mantener rentable su actividad.
El alza afecta de manera particular a los motocarristas y al transporte fluvial, dos sectores fundamentales para la movilidad en Loreto. Un incremento sostenido puede repercutir también en los costos de los pasajes, fletes y traslado de productos hacia diferentes sectores de la región.
Esta problemática forma parte de los principales reclamos incluidos en la plataforma del paro regional de 72 horas, convocado para mediados de septiembre. Los gremios vienen exigiendo medidas que permitan reducir el impacto del elevado precio de los combustibles sobre la economía regional.
A pocos días de la medida de protesta, aumenta la expectativa sobre la posibilidad de que se instale una mesa de diálogo entre los representantes de los gremios y el Gobierno Nacional, con la finalidad de alcanzar acuerdos antes del inicio de la paralización.
Asimismo, se espera una mayor articulación del Gobierno Regional de Loreto y los representantes de la región ante las autoridades del Ejecutivo y el Ministerio de Energía y Minas para presentar propuestas que respondan a las particularidades del mercado de combustibles en Loreto.
Mientras no exista una solución concreta, los transportistas continuarán buscando los puntos de venta más económicos. La diferencia de precios entre estaciones de servicio evidencia el impacto que tiene cada incremento sobre quienes utilizan diariamente combustible para trabajar y sostener a sus familias. (K. Rodriguez)




