- Ayer trasladaron el mobiliario y esperan iniciar las clases en ambientes menos calurosos y limpios.


Hubo movimiento entre las calles Raimondi con Nauta donde está ubicado el edificio del mencionado colegio. Alumnos, docentes y hasta padres de familia ayudaron a ingresar el mobiliario con el objetivo que desde hoy los maestros empiecen a dictar clases en ambientes más frescos y menos peligrosos que en el que estaban.
La directora Isabel Ríos del Águila habló de la acción. “Estamos volviendo a nuestro lugar de origen puesto que ya contamos con agua, desagüe, ambientes limpios, luz, a fin de poder dictar acá las clases a beneficio de 980 alumnos en dos turnos.
Hemos rescatado cuatro aulas del segundo piso. Aún faltan otros ambientes inhabitables por la falta de canaletas, calamina, arreglo de ventanas y cielo raso, pero ya no tenemos presupuesto. Es por ello que este viernes (mañana) desarrollaremos la “COLETON” desde las 10 de la mañana a 8 de la noche, para que nos donen los materiales que necesitamos.
Incluso los docentes hicimos una parrillada para tener fondos, aparte que cada maestro ha donado 100 soles con lo que llegamos a un monto de 16 mil soles y con eso avanzamos, el Estado nos ha abandonado y el gobierno regional nos cerró la puerta” contó la directora.
¿Y del presupuesto que dan para el mejoramiento de los colegios, no se pudo arreglar?
-La plata para el mantenimiento fue de 24 mil soles, de lo que se ha utilizado 18 mil soles en kits de limpieza en el marco de protección del covid, así manda la norma, no se podía tocar para otros trabajos.
Por favor quisiera dejar en claro que a la estructura de este colegio se le dio mantenimiento en el año 2000, por lo que está en condiciones. Lo que falta es mantener los techos, las canaletas, pintado, como ya lo dije antes, pero la estructura está bien. Contamos con 2 tanques de agua que ya hemos instalado. Todos estamos contentos de poder retornar a nuestro local.
Yo no entiendo cómo es posible que el gobierno, la dirección de educación nos haya tenido en un lugar (una parte del Cetpro) que cuenta con una resolución de Defensa Civil que está en alto peligro de incendio. Y en efecto sufrimos un cortocircuito que quemó la mitad de un aula. ¿Qué tal si hubiera sido en la noche? Se quemaba todo.





