

Cada día que se prolonga la medida de fuerza de la Asociación Indígena de Desarrollo y Conservación de Bajo Puinahua (Aidecobap) contra la empresa Petrotal es mayor el daño que sufre la población del Puinahua que, en su gran mayoría, no avala la protesta.
Y es que el control y bloqueo del río que realizan los seguidores de la asociación impide el abastecimiento de combustible que la empresa utiliza para la operación del Lote 95, así como el que dona a Bretaña y otras localidades del distrito para que las familias cuenten con el servicio de energía eléctrica y, por ende, de agua potable.
Esta situación generada por Aidecobap ha provocado que Bretaña, capital de Puinahua, se haya quedado sin agua y luz porque el bloqueo imposibilita la llegada de las embarcaciones con el suministro de combustible para la operación y el pueblo.
Como consecuencia de ello, otros servicios básicos y las actividades económicas de Bretaña se han visto muy perjudicados y hasta paralizados. Es el caso del Centro de Salud Bretaña cuyos trabajadores, mediante oficio dirigido a la Subprefectura del Puinahua, denunciaron el daño y peligro causado por el “control territorial” de Aidecobap.
“La escasez de fluido eléctrico nos afecta en las diferentes áreas (odontología, obstetricia, laboratorio y tópico) haciendo que la calidad de atención no sea la adecuada a la población, estando propensos a que la vida de los pacientes se ponga en riesgo”, señala la misiva que alerta sobre la preocupante situación sanitaria causada por la asociación.
De igual forma, el ciudadano del centro poblado Bretaña, Giomar Calampa, en representación de su población, exhortó al subprefecto del Puinahua, Julio Acho, a que informe a las autoridades nacionales sobre los “actos vandálicos y delincuenciales que vienen cometiendo los manifestantes de Aidecobap”.
“El bloqueo de río viene restringiendo el traslado de los materiales de construcción y provisión de arena para la construcción de nuestro local comunal, situación que no solo retrasa la obra sino que pone en riesgo la paralización total del proyecto, afectando aproximadamente a 240 familias”, denunció.
La organización “Punchi Warmi”, conformada por 21 mujeres de Bretaña que administran y operan la planta de hielo en escamas de la localidad, también levantó la voz de protesta por el perjuicio causado por el paro. En una carta, también dirigida al subprefecto, denunció públicamente la “violación a la libertad al trabajo” ocasionada por la asociación.
“Nuestra planta de hielo, que es el sostén de 21 familias, se ve afectada por este tipo de acciones que hoy denunciamos”, señaló la comunicación que también exige que se “restablezca el libre tránsito por el río Puinahua y se garantice el orden y la autoridad en el distrito”.
A la fecha, Aidecobap mantiene a grupos de personas armadas con lanzas y escopetas, aguas arriba del Lote 95, para impedir el tránsito de embarcaciones. Como se recuerda, el 24 de noviembre sus seguidores retuvieron una barcaza cargada de petróleo y secuestraron por más de 48 horas a la tripulación poniendo en riesgo la vida de ciudadanos brasileños que no tenían vinculación alguna con su protesta.





