- Fue abandonado por desconocidos en el kilómetro 10 de la carretera Iquitos-Nauta
Hace dos días que Carlos Chujutalli Andoa de 92 años, se encuentra en la Comisaría 9 de Octubre sin que ningún familiar pregunte por él. Lo peor de este caso, es que la policía de la oficina de violencia familiar de esta comisaría, dio cuenta a la Fiscalía de Familia (con oficio) para que tomen cartas en el asunto y puedan determinar la situación de esta persona, pero hasta la fecha no hacen absolutamente nada.
Es el fiscal de turno, de la Fiscalía de Familia, quien debe coordinar con personal de la Beneficencia Pública, para que Carlos Chujutalli, pueda ser admitido en la casa del adulto mayor, pero tampoco representantes de la Beneficencia Pública responden al oficio.
En esta comisaría el abuelito no tiene las condiciones de estar una hora más. No cuenta con una cama, tiene que dormir en el piso o en una de las bancas de esta dependencia policial.
Los alimentos son donados por los efectivos policiales, los mismos, que muchas veces tienen que darle de su propio rancho o tienen que hacer la chancha para que pueda comer algo en el transcurso del día.
Como es de conocimiento público, este nonagenario, fue llevado por unos desconocidos, hasta el centro poblado de Peña Negra, en el kilómetro 11 de la carretera Iquitos-Nauta. Allí le dejaron en estado de abandono. Por varias horas estuvo sentado con unas bolsas de plástico transparente y de polietileno en la vereda de una casa.
De esto se percató un vecino del lugar, quien tras preguntarle cómo se llamaba y porqué le dejaron en ese lugar, le trasladó a bordo de su motocarro hasta la Comisaría 9 de Octubre en donde se encuentra hasta el día de hoy.
Ojalá que el representante del ministerio público, pueda tomar este caso lo más pronto posible y acelerar los trámites para que esta persona pueda salir de esta comisaría y sea trasladado hasta la casa estancia del adulto mayor, por su bienestar y por su salud. (C. Ampuero)






