- MINAM implementó sistemas de purificación de agua, 51 biohuertos, un invernadero hidropónico y una piscigranja en las comunidades Siekoppai de Bellavista y Nuevo Belén
Cerca de 200 familias del pueblo indígena Siekoppai, pertenecientes a las comunidades de Bellavista y Nuevo Belén, ubicadas en la cuenca alta del río Putumayo, en la región Loreto, cuentan con nuevas alternativas para acceder a agua segura y fortalecer su seguridad alimentaria. Estas acciones fueron desarrolladas durante un año mediante un proyecto impulsado por el Ministerio del Ambiente (MINAM), con el propósito de mejorar las condiciones de vida de las poblaciones indígenas asentadas en esta zona fronteriza de la Amazonía peruana.
La intervención forma parte de un subproyecto de seguridad alimentaria del Proyecto GEF Putumayo-Içá, iniciativa regional que el Ministerio del Ambiente colidera junto con las autoridades ambientales de Colombia, Ecuador y Brasil, con el apoyo de Despensa Amazónica. A través de esta propuesta se busca promover soluciones sostenibles que permitan a las comunidades aprovechar responsablemente sus recursos naturales, fortalecer sus capacidades productivas y mejorar el acceso a servicios básicos.
Uno de los principales componentes del proyecto fue la instalación de sistemas de tratamiento de agua que permiten purificar el recurso hídrico procedente del río Putumayo. Estos equipos utilizan procesos de filtración con carbón activado, ozono y luz ultravioleta, mediante los cuales las familias pueden disponer de hasta 20 litros diarios de agua apta para el consumo humano. La implementación de esta tecnología representa una alternativa para reducir los riesgos sanitarios asociados al consumo de agua sin tratamiento.
Asimismo, el proyecto contempló la implementación de 51 biohuertos familiares que utilizan abonos orgánicos para la producción de alimentos. También se instaló un invernadero destinado al desarrollo de cultivos hidropónicos y una piscigranja para la crianza de 600 alevines de gamitana. Estas iniciativas buscan diversificar las fuentes de alimentación de las comunidades y promover prácticas productivas que puedan mantenerse a lo largo del tiempo.
Mediante los biohuertos, las familias tienen la posibilidad de cultivar productos como lechuga, zanahoria, tomate, ají dulce, camote y diversas plantas medicinales. La incorporación de estos alimentos permite complementar la dieta familiar y fortalecer la disponibilidad de productos para el autoconsumo. Además, la crianza de peces constituye una alternativa para incrementar el acceso a alimentos de origen animal dentro de las comunidades beneficiarias.
Como parte de las actividades, los participantes recibieron capacitación sobre técnicas de cultivo, reproducción de plantas y mantenimiento de los biohuertos, con el objetivo de garantizar la continuidad de las iniciativas una vez concluida la intervención. También se desarrollaron jornadas formativas dirigidas principalmente a madres de familia sobre buenas prácticas de producción, higiene y manipulación de alimentos, utilizando materiales informativos y audios adaptados a la lengua indígena de las comunidades.
El Ministerio del Ambiente destacó que la ejecución del proyecto contó con la participación de los propios habitantes mediante asambleas comunales, mingas y talleres de capacitación. Estas actividades permitieron integrar conocimientos tradicionales del pueblo Siekoppai con nuevas técnicas de producción sostenible. Por su parte, Libardo Ibáñez, cacique de la comunidad de Nuevo Belén, resaltó el compromiso de las familias y el trabajo colectivo desarrollado para poner en funcionamiento las iniciativas.
Finalmente, el MINAM señaló que estas acciones contribuyen a fortalecer la gestión sostenible de la cuenca Putumayo-Içá, al vincular la conservación de la biodiversidad con el bienestar de las poblaciones amazónicas. A través del acceso a agua segura, la producción de alimentos y el fortalecimiento de las capacidades comunitarias, el proyecto busca generar alternativas que puedan mantenerse en el tiempo y mejorar las condiciones de vida de las familias indígenas que habitan esta zona fronteriza de Loreto. (K. Rodriguez)





