Ya están en la antesala electoral.

Se cerró el plazo para la inscripción de las listas de candidatos al Congreso de la República y al Parlamento Andino. Pese a  que se estableció un plazo  bastante razonable para dicho acto, no todas  las instituciones políticas que respaldan a los potenciales candidatos asistieron a la cita o cumplieron con el trámite establecido, como fue el caso de “Despertar Nacional” que tanto en Piura como en Arequipa,  Cajamarca y Áncash, así como en Junín e Ica acudieron a entregar la información requerida a último minuto, lo que originó que se no inscribiera su lista.

De igual manera “Fuerza Nacional” incurrió en el mismo error en Loreto,  Piura, Cajamarca y Áncash, recibiendo idéntico trato que los anteriores; o sea que no fueron inscritos en el Jurado Especial. También se suma la lista de “Justicia, Tecnología y Ecología” que no fue inscrita en Lima, Cajamarca,  Junín  y 18 departamentos  más por lo que no ha sido ingresada al sistema del JNE.

En Loreto, “Fuerza Nacional” y  “Partido Descentralista  Fuerza Social” tampoco fueron de la partida, por idénticas omisiones a la ley electoral. La lista de candidatos al Parlamento Andino se hizo sin ninguna objeción, Quedando inscritas catorce listas que deberán proveer a cinco elegidos en los comicios de abril.

Cabe precisar que para cubrir los  ciento treinta escaños de que consta  el  Congreso, se han inscrito 1690 candidatos, los mismos que recién en el mes de abril sabrán quiénes se queda y quiénes  van.  Por Loreto para un cupo de cuatro escaños postulan 48 candidatos, pertenecientes a 12 listas en carrera.

Debe precisarse que luego del proceso de inscripción, aún falta la revisión que el JNE deberá realizar a las listas inscritas para poder señalar que la inscripción es definitiva, previo período de las tachas que cualquier ciudadano puede expresar, debidamente fundamentada  contra la presencia de algún candidato al Congreso Nacional.

Así tenemos que cumplidos todos los requisitos arriba mencionados, recién podríamos decir que ya se puede ir a un proceso eleccionario donde intervendrán personas de comprobada reputación y por ende dignas de la confianza de todo un país.