*Así lo dio a conocer Jorge Pérez, presidente de ORPIO.
*Le preocupa que por ahora haya muchas comunidades divididas.
El pasado jueves todos los integrantes de AIDESEP se reunieron para evaluar temas desarrollados en el año que ya fenece. Sobre ese aspecto y otros como el de la Hidrovía, se entrevistó al presidente de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO).
“Se habló en torno al petróleo, lo que busca AIDESEP es unir las grandes agendas para defender los derechos de los pueblos originarios frente a la explotación petrolera en los últimos 50 años.
Se habló con todas las organizaciones a fin de llegar a una agenda individual que no permita confrontar de forma unida. Hay que hacer el esfuerzo para consolidarnos en una sola plataforma para afrontar los problemas. Actualmente hay varias agendas y es un reto importante unirnos todos, hay que conversar con los líderes que están en cada uno de los pueblos”, habló Pérez.
De otro lado, anunció que se estaba fijando fecha para el 15 de enero a fin de continuar con el tema de la Hidrovía Amazónica.
“En el marco de la misma reunión se ha visto que no podemos esperar mucho tiempo la respuesta del Estado en cuanto a la Hidrovía. Por ello se está viendo la fecha del 15 de enero para invitar a los representantes del MTC, así como a los líderes de las diversas comunidades para ver el Estudio de Impacto Ambiental y sus impactos.
Nos preocupa también que dentro del proyecto de la Hidrovía haya socios chinos. Empresas chinas que a nivel mundial no tienen dentro de su política el respeto ambiental y respeto a sus pueblos, eso es algo muy peligroso. Empresas chinas que son muy criticadas, no solo en Iquitos con el tema del alcantarillado, sino por otros países y eso nos genera mucho temor”, contó el dirigente.
Finalmente, mencionó que ORPIO continúa con su trabajo de monitoreo al territorio y la titulación, así como el trabajo con mujeres de comunidades. “Acabo de regresar de la zona de “Jesús de Praga” en Mayuruna y sigo viendo la ausencia grande del Estado.
Se ve la clara influencia del narcotráfico cada día más, la mano de obra de escolares, estudiantes, pierden clases por ir a trabajar en la cosecha de coca. Las autoridades deben preocuparse más. Y allá nadie quiere hablar de eso, todos son muy silenciosos porque los amenazan y pueden hasta matarlos. Están atemorizados. Esto es algo muy malo para los pueblos indígenas”, puntualizó el presidente de ORPIO.





