Nada atenta más contra el principio de autoridad que dar leyes que no se van a cumplir…
Por: Luís Roldán Ríos Córdova rioscordova2010@hotmail.com
Es lo mismo cuando los padres dan una orden a los hijos y luego no pasa nada si a ellos les llega altamente cumplir la orden, esos padres no tendrán autoridad nunca. Los padres que quieran tener autoridad como jefes de familia, nunca deben dar órdenes que no se pueden cumplir.
¿En qué queda el uso obligatorio del casco, no era pues una ley? ¿O es otra de esas que no se cumplen? ¡Ave María! Eso nos hace tanto daño como las amnistías municipales del cual tanto me beneficio.
El uso obligatorio del casco, ¿no ha sido por un noble afán de proteger la vida de los conductores? ¡Ah!..Fue para proteger intereses económicos de fabricantes o comerciantes de cascos. ¡Hmm…O sea que una vez fabricados y vendidos poco o nada interesa se cumpla o no su uso, ¿verdad? Habrá que suponer que la policía también maneja sus propios intereses, es decir, las batidas, las papeletas coinciden con las grandes fiestas, ¿en busca de algunas coimas? Si no lo fuera, no deja de parecerlo.
¿Las autoridades quieren evitar las muertes por rotura de cabeza? Pregunto por qué no están haciendo nada para evitar los accidentes.
Los accidentes casi en su totalidad tienen como aliado a la imprudencia que tiene su expresión más clara en el exceso de velocidad. Bien, ¿Cuáles son las causas de la imprudencia? En primer lugar el consumo de estupefacientes o de alcohol, en segundo lugar el desconocimiento de las reglas de tránsito, empatando en el puesto los actos cometidos al paso por los asaltantes. A mi entender, ponerse el casco obligado por las autoridades significa que éstas han perdido autoridad ante los infractores que cada día hacen el ruido que quieren, andan a velocidades diarreicas, pasan la luz roja, conducen borrachos, cometen asaltos motorizados, y la genial y gran idea fue obligar a las posibles víctimas a ponerse casco, ¿es más fácil obligar a usar casco que apretar la nuca a los irresponsables conductores? Parece que se quisiera proteger los intereses de los infractores, quienes luego de matar a alguien siguen campantes y orondos en las calles mientras su víctima está bajo tierra y los familiares con la herida que no cicatriza.
La papeleta y la sanción a las infracciones de tránsito se aplican cuando el infractor comete una conducta que puede generar accidente y con ello la muerte de la víctima, criterio que le sirve de fundamento y el sentido común anda de acuerdo con esto, pero es indemostrable que no usar casco genere accidente.
El uso del casco tiene que ser producto de la conciencia sobre los hechos que devienen en una auto-obligación para el usuario. La ley sí debe obligar a las autoridades a hacer cumplir las normas previsoras de accidentes (no de muerte por rotura de cabeza) de lo contrario la obligación puede entenderse como: ¡Usen el casco y CONDUZCAN COMO QUIERAN!
Las autoridades metidas en esto, ¿Habrán recibido botines de parte del gremio de asaltantes, de los fabricantes o de los comercializadores de cascos? Mi inocente inquietud viene por el hecho de que se quiere evitar muertes por rotura de cabeza en los accidentes, no importando que te mueras con los pulmones destrozados, el hígado roto, o que te quedes con los testículos colgando del guarda fango de algún colectivo cuyo chofer corre en alegre competencia con otro irresponsable como él delante de los policías que no ven, no oyen, ni se dan por enterados. Ojo, no estoy diciendo que el casco no es bueno para proteger la cabeza y con ella la vida, lo que quiero decir es que el no uso del casco no es el causante de accidentes y lo que se debe combatir son las causas.
¿Cuántas cabezas dejarían de romperse sólo con una sanción drástica a los conductores que estacionan su moto o motocarro en las puertas de los bares, discotecas, fiestas y parrilladas? Los irresponsables pueden argüir que sólo se han estacionado en las puertas de estos lugares para tomarse una botellita y nada más. Puede ser, pero… reconociendo que eso de una botellita nomás; préstame diez soles, mañana te devuelvo; o su puntita nomás son las tres mentiras universales, debe hacerse algo para evitar ver estacionados cantidades de motos y motocarros en los bares y bailes. ¿Alguien va a estos lugares a tomar agüita bendecida por San Cipriani? ¡Por el amor de Dios!
Claro, no hay mecanismos legales, ni conciencia cívica, ni empatía, ni sentido común; como tampoco hay pantalones para hacer cumplir las reglas que salvaguarden la vida. Las autoridades usan pañales y se chupan los dedos, seguramente untados en rica mermelada, de lo contrario no entiendo ese temor que tienen frente a los infractores quienes más temprano que tarde salen bendecidos con electoreras y generosas amnistías.
¿Cuántos han sido testigos de que por lo menos dos pasan el semáforo después de que éste se ha puesto en rojo? O, antes de que la luz verde les dé el pase ya te están atropellando con insulto incluido… ¡Apúrate viejoemier…..! El policía, bien gracias, sordo, ciego y mudo. Al final, el infractor dice tener cosas más importantes que hacer, que estar dando razones a ningún periodista que quiere noticias sobre el atropellado que yace en coma y abandonado en algún hospital, con la cabeza rota con casco y todo…






Hace buen tiempo que vengo insistiendo con este mismo punto de vista. Analogía: De acá a un tiempo nos exigirán usar chaleco antibala porque la delicuencia se ha incrementado. Qué tales autoridades. Como bien dice la nota, resulta por lo menos sorprendente que las autoridades con todos los «asesores» que tienen se dediquen a tomar medidas contra las consecuencias y nada contra las causas.