La Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, al margen de algunas pésimas administraciones por las que ha tenido que pasar el rectorado, se ha caracterizado por ser una institución que forma a buenos profesionales, prueba de ello es que muchos siguen obteniendo grandes logros fuera de esta hermosa región. Incluso hay hombres y mujeres que dictan cátedra y dirigen maestrías en universidades de países vecinos a la Amazonía Peruana. Todo un orgullo loretano.
Es por ello que nadie entiende el porqué la gran mayoría de profesionales loretanos a cada cambio de gobierno, ya sea central, regional o de gobiernos locales, no son ubicados en áreas preponderantes, de relieve, donde sus acertadas decisiones coadyuven al engrandecimiento del país, de la región, de la provincia, del distrito. Y es que aún el concepto de que a mayores capacidades, mayores logros no ha cuajado en las autoridades elegidas. La gran mayoría son marginados.
La marginación que se hace a verdaderos profesionales y técnicos en diversas capacidades es pavorosa y también es una muestra del clamoroso atraso y la inacabable corrupción que se percibe en la mayoría de instituciones públicas. Hasta la fecha los verdaderos profesionales, aquellos que se han «quemado las pestañas» para conocer bien la sustancia de sus carreras, siguen con los títulos o maestrías colgadas, nadie los llama y es que a nadie parece interesarle mejorar la situación administrativa, ponerla en orden, desintoxicarla de corrupción para que el país avance.
Desde hace años se ha concebido que hacer política es sinónimo de compadrazgo, de ubicar al militante más acérrimo, al amigo más cercano, a la argolla que mejor se mueva al compás de la corrupción. Se les coloca así sean ignorantes en la materia a desempeñar, se les pone en cargos vitales donde deberían estar sentados profesionales honestos y desprovistos de generar acciones que sólo lleven a beneficiar a un círculo vicioso. Salvo excepciones.
La universidad más antigua de Iquitos cuenta ya con sus «Bodas de Oro», luego se han anexado varias otras instituciones universitarias que año a año sacan innumerables promociones de personas debidamente capacitadas para ocupar cargos de responsabilidad en el aparato público, mas no es así. Si se hace un rápido recuento de funcionarios ubicados en varias instituciones, se verá como los puestos giran y giran entre los mismos de hace años, varios de ellos -incluso- con muchos procesos judiciales de por medio. Y eso significa una verdadera tragedia para Loreto que merece ser revertida a corto plazo. Ya es hora que se les mire, se les respete y se les dé la debida oportunidad a los verdaderos profesionales amazónicos.





