Hace unas dos décadas aproximadamente cuando conversábamos con algunos empresarios constructores sobre la mala calidad de obras que estaban resultando de los proyectos, solo atinaban a mover la cabeza y en otros casos intentar defender lo indefendible.
Sin ser ingenieros era evidente que algo muy feo estaba ocurriendo, algo no cuadra entre la fuerte inversión y la baja calidad del producto. La sospecha estaba latente respecto a las “coimas” que exigían y es muy probable se siga exigiendo para poder obtener un contrato o ganar una licitación de obra.
A estas alturas todos sabemos lo que pasó, aunque la presidenta de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Yolanda Torriani, ha salido a hablar de cómo es un verdadero empresario. Dice “es una persona que invierte en el país, que paga impuestos, que da trabajo y que no es corrupto, puesto que contribuye con el desarrollo de la sociedad”.
Comentó que el caso de corrupción de Odebrecht es aislado y “no todos los empresarios deben ser incluidos en el mismo saco”. Eso es cierto. Creemos que no se puede generalizar, sabemos de algún empresario constructor que se negó a pagar soborno y fue marginado de las licitaciones.
Como también pensamos que tiene razón la señora Torriani cuando dice que la lucha contra la corrupción es responsabilidad del Gobierno, de los empresarios y de la sociedad civil. “Nadie tiene que estar al margen de esta lucha”, comentó en Andina Canal Online.
Hasta ahí se puede tratar de palabras que el viento fácil se puede llevar, sin embargo existe una acción concreta tras estas palabras y es la conformación de la Asociación Civil Empresarios por la Integridad, creada para combatir la corrupción en las corporaciones y que ya cuenta con 50 empresarios afiliados. La Cámara de Comercio de Lima la integra. Habrá que saber quiénes más están en la línea.
En el marco de esta iniciativa, las empresas que cumplan con la ley y las normas de una correcta gestión empresarial recibirán el certificado Cero Sobornos. “La empresa debe tener en cuenta que, gracias a estos sistemas, no solamente será ella la que trascenderá, sino también los trabajadores y la sociedad. Tenemos que trabajar por el país”, aseveró Torriani.
“Esa es nuestra misión y que la gente entienda que portándose bien y cuidando su reputación personal y la de su empresa saldremos adelante”, agregó. Esto es interesante, pero lo que habría que agregar al certificado Cero Sobornos, sería Cero Obras de Baja Calidad, o tal vez un Cero Incumplimiento del Expediente Técnico. Veremos qué pasa en esta especie de proceso de recuperación de la confianza mutua.
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