Mortificados, así se muestran los vecinos de la primera cuadra de la calle Miraflores, a espaldas de la Plaza Anita Cabrera, ante la instalación de una escalera caracol de metal en medio de una acera. «Esta estructura desde hace ya un buen tiempo y a vista y paciencia del público, ha sido instalada en medio de la acera, pues la propietaria del inmueble, muy suelta de huesos, dice alegremente que el Municipio le ha dado el permiso para tal tropelía», explican los mortificados vecinos.
La estructura instalada en plena vereda atenta no solo contra el libre tránsito de los vecinos, sino que obliga a los peatones a sortear peligrosamente tal trampa, como es el caso del señor Juan José Bellido, quien sufrió un corte en la cabeza al querer pasar por dicha vereda, esquivando la lluvia no pudo evitar chocarse con tal armatoste.
Producto del golpe tiene una herida que fue suturada con cinco puntos en el Centro de Salud San Juan, «Con el consecuente perjuicio económico que este tipo de cosas acarrea; es más, al reclamarle y mostrarle mi herida, la propietaria solo atinó a decir que tenía el permiso del Municipio de San Juan».
«Hemos decidido poner en conocimiento este caso y se está haciendo la denuncia respectiva», explica Juan José Bellido.
Los vecinos del lugar, testigos de tal suceso, manifestaron que no es la primera vez que sucede este hecho, y la autoridad municipal tampoco ha dicho nada. «La denuncia será puesta en el municipio a fin de exigir a la autoridad ponga coto a este tipo de abusos de quienes creen como su propiedad la acera de su casa, al extremo de instalar estructuras metálicas», concluyó. (MIPR)






