- Epidemiólogo explicó que la medida busca impedir la transmisión dentro de los establecimientos de salud, donde un trabajador infectado podría contagiar a numerosos pacientes, incluidos niños y personas vulnerables.


El retorno del uso de mascarillas en hospitales y establecimientos de salud constituye una medida preventiva importante para reducir el riesgo de propagación del sarampión, especialmente ante la presencia de casos en Loreto, explicó el médico epidemiólogo del Hospital Regional de Loreto, Juan Carlos Celis.
El especialista señaló que el principal motivo para utilizar nuevamente mascarillas en estos espacios es la elevada capacidad de transmisión del sarampión. “Es una enfermedad altamente contagiosa, mucho más contagiosa que el COVID, que la gripe”, sostuvo. El Ministerio de Salud también identifica al sarampión como una enfermedad de elevada transmisibilidad que se propaga por el aire.
Celis explicó que el riesgo adquiere especial importancia dentro de un hospital debido a la permanente presencia de pacientes con síntomas respiratorios y al contacto constante entre trabajadores de salud, pacientes y familiares. En estas circunstancias, una persona infectada podría convertirse rápidamente en un transmisor de la enfermedad.
Según el epidemiólogo, una persona con sarampión puede llegar a contagiar hasta a 18 personas. Por ello, un médico o trabajador asistencial infectado, incluso si presenta síntomas leves, podría transmitir el virus durante sus actividades a pacientes con diferentes condiciones de salud.
Celis remarcó que esta situación resulta especialmente preocupante porque en los hospitales se atiende a personas vulnerables, entre ellas pacientes con diabetes, enfermedades oncológicas y otras condiciones, además de niños pequeños y gestantes. Evitar que el personal sanitario se convierta en transmisor constituye, por ello, una de las principales razones para utilizar mascarillas.
El médico aclaró que esta medida no significa que actualmente exista una situación de fallecimientos o numerosos pacientes graves por sarampión dentro del Hospital Regional de Loreto. Su importancia radica precisamente en adelantarse a una posible transmisión intrahospitalaria y reducir las posibilidades de que el virus alcance a pacientes vulnerables.
“Esta es una medida importante”, sostuvo Celis al respaldar el uso obligatorio de mascarillas dentro del establecimiento. Explicó que la finalidad es crear una barrera adicional frente a la transmisión mientras se desarrollan otras acciones como vigilancia epidemiológica, aislamiento de casos sospechosos y bloqueo vacunal.
Finalmente, el epidemiólogo recordó que la mascarilla forma parte de un conjunto de acciones preventivas y que la vacunación continúa siendo fundamental para disminuir el riesgo de desarrollar formas graves de sarampión. El Minsa mantiene actualmente medidas de prevención, vigilancia y vacunación ante la circulación del virus en el país. (K. Rodriguez)




