Por: Rafael Urrunaga Ordosgoitia
Ex alumno facultad de Odontología
Solamente habían transcurrido 59 años desde que Colón había puesto sus plantas en el nuevo continente en 1492, y 16 años desde que Pizarro fundara la Ciudad de los Reyes en 1535, cuando el Rey Carlos V y su madre la reina Doña Juana hija de los Reyes Católicos un 12 de Mayo de 1551, en la ciudad de Valladolid, expidieran la Real Cédula por la que se creaba la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, constituyendo este acto el inicio de la historia universitaria de América, ya que ella fue el primer centro de altos estudios académicos de este continente.
Esto fue posible gracias a la iniciativa de los dominicos que en sus conventos del Cuzco y Lima estudiaba Artes y Teología. El incremento de los estudios superiores determinó que Fray Tomás de San Martín solicitase fundar una Universidad o Estudio General en Lima. La iniciativa eclesiástica fue acogida con entusiasmo y recibió un poderoso impulso laico del cabildo limeño. Se nombraron dos procesadores, civil y eclesiástico, los que al término de una feliz gestión determinaron la fundación de la universidad, con el nombre de Real Universidad de Lima.
La universidad inició sus funciones el 2 de enero de 1553 en la sala capitular del Convento del Rosario de la Orden de los Dominicos con la concurrencia de la Real Audiencia. Si quisiéramos situarnos en la línea del tiempo para apreciar el contexto en que ocurrió este hecho, tendríamos que recordar que en Europa se vivía la Reforma Protestante que Lutero había iniciado años antes, Miguel Ángel trabajaba en la construcción de la Basílica de San Pedro, y en los navíos que venían de España al Nuevo Mundo surcando los océanos, los marineros se santiguaban con temor y en voz baja narraban historias de serpientes marinas y de sirenas que con sus cantos atraían a los barcos a abismos marinos insondables.
Durante la época virreinal las facultades fueron cinco, en el periodo republicano hasta 1969 llegaron a diez. Al inaugurarse los estudios las asignaciones iniciales correspondían a las Facultades de Teología y Arte. Con la incorporación de graduados en Derecho aparece la Facultad de Cánones. Luego se crea la Facultad de Leyes. La Facultad de Medicina funcionó en el siglo XVII. En 1876 se forma la Facultad de Ciencias que incluía las Facultades de Ciencias Naturales y Matemáticas. Este año también se crea la Facultad de Ciencias Económicas y Comerciales, Es así como en el siglo XIX San Marcos tenía 6 Facultades: Teología, Letras, Derecho, Medicina, Ciencias Políticas y Administrativas, y la Facultad de Ciencias.
En el presente siglo fueron organizadas cinco nuevas Facultades, cuatro en el área de Ciencias: Farmacia y Bioquímica, Odontología, Medicina Veterinaria, y Química, y una en el área de Humanidades: Educación.
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos es la única de América que funcionó en forma interrumpida a través de los siglos. Desde su inicio con el rector Fray Bautista de la Roca hasta nuestros días han guiado sus destinos 217 rectores, contando en la actualidad con casi 40,000 estudiantes.
Nuestra Universidad ha transitado desde su fundación por cinco diferentes locales. Tres durante el siglo XVI, uno desde la segunda mitad del siglo XIX, y posteriormente en este siglo en la Ciudad Universitaria. El primer local fue el Convento de Nuestra Señora del Rosario de la Orden de los Dominicos, el segundo local se situó casi a extramuros en la parte de San Marcelo. En 1575 ocupó su tercer local, situado en la primitiva Plaza del Estanque, después llamada de la Inquisición, actual local del Congreso. Posteriormente durante el gobierno de Manuel Pardo se trasladó al local del antiguo Convictorio de San Carlos en la ilustre y vieja casona del Parque Universitario, y finalmente hoy en día ocupa la Ciudad Universitaria entre la Avenida Venezuela y la Avenida Universitaria.
En los claustros sanmarquinos se han formado como profesores y alumnos muchas de las figuras del arte, ciencia, y política del Perú y América, y de sus aulas han egresado la mayoría de profesionales y estudiosos que prestan sus servicios en las principales universidades, así como en empresas e instituciones nacionales y extranjeras. Entre estos tenemos a Hipólito Unanue, José Faustino Sánchez Carrión, José de la Riva Agüero, Julio C. Tello, Víctor Andrés Belaunde, Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre, Luis Alberto Sánchez, Augusto Salazar Bondy, y otros más, que forjaron lo más destacable que tiene nuestra universidad: “La Tradición sanmarquina”.
Los jóvenes que pasamos por sus aulas quedamos marcados en forma indeleble no solo con los conocimientos científicos y humanísticos allí adquiridos, sino también por la experiencia que significó conocer un nuevo Perú en los rostros, acentos y actitudes de los educandos que procedían de los cuatro puntos cardinales de nuestro país, y que constituían un mosaico racial y costumbrista, que sin embargo tenían un denominador común: Todos pertenecíamos a una misma nación, teníamos un mismo origen, una misma sangre. Allí también recibimos lo que constituye lo más noble y genuino de nuestra antigua y querida universidad: El rigor académico, el conocimiento científico, y el respeto a los valores éticos y morales.
En muchas universidades este rigor académico se ha perdido, el alumno o los alumnos imponen su nota al profesor con reclamos desaforados, y muchas veces hasta lo tachan. Seguramente que éstos antiguos y estrictos profesores al saber de estas irreverencias se revolverán en sus tumbas.
San Marcos por sus merecimientos ha recibido muchas distinciones. Ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad, proclamada Alma Mater de las Universidades de América, y tiene el rango de Universidad Mayor. También ha recibido el apoyo financiero y técnico de España para refaccionar la Casona del Parque Universitario. De esta, sus patios, sus zaguanes, sus portones, sus amplías aulas, y hasta sus más recónditos espacios, han sido remozados, tal es así que parte de las obras ya concluidas, fueron entregadas al Estado peruano en el mes de diciembre del 2021 al cumplirse los 450 años de su fundación por el propio Rey de España, Don Juan Carlos de Borbón, en ceremonia especial en donde el discurso de orden estuvo a cargo de un distinguido egresado, el Dr. Mario Vargas Llosa.
Quiero como ex alumno agradecido a quién la universidad le dio todo, interpretando el sentir seguramente de muchos egresados, rendir un homenaje especial a nuestra Decana de América, “Cuna del Saber” como la llamó Basadre y Alma Mater de todos nosotros, haciendo votos para que continúe siendo el faro cultural que alumbre las mentes y corazones de los hombres y mujeres que cruzan sus puertas, y así ayudar a forjar una patria más grande, justa, digna y solidaria.
Iquitos, 12 de mayo del 2023.





