-Utilizando como estrategia la recreación.
-Los aprendizajes a los niños y niñas se darían en espacios seguros tanto en la zona urbana como en la rural.
Cada año es más preocupante la pérdida de clases porque los colegios se inundan tanto en la zona peri urbana como en la zona rural de la región Loreto. Luego la recuperación de las horas perdidas solo se hace en el papel, más no dentro de un contexto real. Los perjudicados resultan miles de niños y niñas que dejan de recibir clases.

Sobre este inquietante tema, Mónica Villena Quispe, especialista de la sede de la Dirección Regional de Educación, recordó que el año pasado se empezó a poner en práctica como algo experimental un programa pedagógico que utilice como estrategia de aprendizaje a la recreación. «Los niños y niñas aprenden a través de las técnicas de pintura, dibujo, juegos, desarrollan sus capacidades lógico matemática y comunicativo».
A través de esta propuesta educativa los estudiantes pueden continuar sus aprendizajes en espacios seguros, ya sea en los «albergues» en la zona urbana o en «lugares de altura» en la zona rural, o también en locales donde el agua no ha llegado.
Ello dijo Villena, «entendiéndose que los aprendizajes no solamente se dan en el aula, sino en un espacio abierto» y qué mejor en el medio que le rodea al alumno. Esto también es educación regular porque no se tiene que estar dentro de cuatro paredes para ser considerada educación formal.
El año pasado «en la ciudad se puso en práctica la propuesta en los albergues de los damnificados», pero en la zona rural al parecer ha sido menos y lo que tienen que hacer este año «es buscar los espacios seguros y dar continuidad a la propuesta», consideró la especialista de la Drel.
«Hay una programación curricular en base a la realidad, en este caso la inundación y todos los acontecimientos que ocurren. La propuesta es para la zona urbano-marginal y rural, y fue trabajada el 2012 en dos etapas: La primera con la participación de los representantes de las Ugel y del Ministerio de Educación.
La segunda etapa consistió en la participación masiva de todas las escuelas que han sido afectadas por la inundación. Ahí se construye la propuesta con la programación por diferentes niveles. Es integral», aseguró Villena.
Agregó que el año pasado le hubiera gustado que todas la escuelas se hubieran sumado a la experiencia, pero ha faltado el monitoreo, seguimiento y la implementación. Sin embargo, dijo que «este año se nos presenta con mejor panorama y se debe garantizar el cumplimiento de la referida propuesta, «que ha nacido por la iniciativa del maestro de la región en un contexto real, no estamos alucinando nada». (DL)





