Por: Adolfo Ramírez del Águila
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Y por fin se dio el estreno esperado de “Noé”, la película. La nueva entrega del séptimo arte centrada en el relato bíblico de la epopeya de Noé (Génesis 6-9), nos llega en esta Semana Santa 2014.
La sinopsis de la película, pegada en la pared del multicine de la ciudad reza así: “Inspirado por la épica histórica de valor, sacrificio esperanza y redención, Darren Aronofsky lleva al cine su personal visión de Noé. Russell Crowe, interpreta al hombre elegido por Dios para llevar a cabo una trascendental misión de rescate antes que una inundación apocalíptica destruya el mundo. La historia completa, nunca antes se había llevado a la gran pantalla en una epopeya, invitando al público a vivir en sus espectaculares acontecimientos a través de la mirada y de las emociones de Noé y su familia, en su periplo por el miedo y la fe, la destrucción y el triunfo, la calamidad y la esperanza. La producción embarcó al reparto técnico de la película, en su propio e inesperado viaje, al introducirlos en una intensiva investigación del mundo de Noé, para hacerle justicia al texto y embarcarse en un arca de verdad, construida a mano según las indicaciones de la Biblia. El resultado es el primer retrato cinematográfico de Noé como un hombre imperfecto, cuya sobrecogedora tarea se enfrenta contra lo peor de la humanidad, a la vez que reafirma nuestra fe en lo mejor de ella”.
La película antes de su estreno mundial, despertó una polémica en ambientes religiosos fundamentalistas. El filme fue prohibido por ejemplo, en países de credo islámico como Irán, Egipto, Libia etc. La Junta de Censura Cinematográfica de los países árabes, justificó la prohibición, porque la pantalla gigante se atreve a representar a un profeta musulmán (Noé) y eso está en contra de las enseñanzas y valores islámicos. Recordemos que en la religión de Mahoma, está prohibido hacer una caricatura o una animación gráfica de sus personajes sagrados, por considerarse una falta de respeto.
Felizmente, en los países occidentales de influencia Católica y protestante, como el Perú, la película no tuvo impedimentos ni vetos, y las salas de cine están ya proyectando la nueva producción cinéfila. Seguramente, esta nueva entrega del séptimo arte, se hará parte de la colección tradicional de películas “obligadas” en Semana Santa como: “Ben Hur”, “La pasión de Cristo”, “Los diez mandamientos”, “Cleopatra”, “buscando la tumba de Cristo”, entre otras historias bíblicas llevadas al cine.
A propósito de vetos y prohibiciones, recuerdo que la única película de corte religiosa que fue impedida de proyectarse en las salas del Perú de los años 80, fue “La última tentación de Cristo”, una novela escrita llevada al cine. La película se estrenó en todos los países sudamericanos excepto en nuestro país. Mis alumnos curiosos que todo quieren saber, me preguntan: profe, ¿y por qué fue prohibido esa película? Y les respondo: porque los Obispos del Perú, consideraron que se faltaba el respeto a la personalidad de Jesús. Efectivamente, el guión de la película gira en torno a una trama en donde Jesús, engañado por satanás, se baja de la cruz y se casa con María Magdalena, tienen relaciones sexuales y concibe muchos hijos. Ya de viejito, vuelve nuevamente a la cruz y muere para resucitar. Un argumento en donde naturalmente, la creatividad del autor, vuela a la estratósfera. Recordemos que esta película fue una novela norteamericana llevada al cine, y la novela es un género literario en donde se es permitido este recurso a la imaginación.
Volviendo a la nueva película, que gracias a Dios no fue prohibida, y que el mismo Papa ya fue a ver; Noé el justo, protagoniza una singular epopeya marina al mando de un barco gigantesco para cumplir la voluntad de un Dios aparentemente vengativo, que ordena el exterminio casi total de la humanidad, ahogándola en un diluvio universal a causa de su pecado y corrupción: Con mucho dolor dice Dios: “Voy a borrar de la tierra al hombre que he creado, y también a todos los animales domésticos, y a los que se arrastran, y a las aves. ¡Me pesa haberlos hecho!”(Gn 6,7).
Sería interesante que en estos últimos días de Cuaresma, como preludio a la Semana Santa, se dé un tiempito, amable lector, no solo para ver la película de Aronofsky, sino, para leer el relato del diluvio en el texto sagrado. Desempolve su Biblia y reavive su capacidad lectora y lea de una sola sentada, el libro del Génesis desde el capítulo seis hasta el nueve (Gn 6-9). Mientras lea, sería interesante que haga el esfuerzo vivencial de editar la película de su propia vida, tratando de descubrir la particular misión que Dios le encomienda, cual Noé moderno que intenta cumplir fielmente la misión de recrear una nueva humanidad más solidaria, más justa, menos autodestructiva.
Que la película, sea un momento propicio para acercarnos un poco más a Dios en esta Semana Santa. Vayamos entonces a disfrutar del rodaje de esta nueva película de corte religiosa “Noé”, tratando de aprender y meditar hasta en una sala de cine. ¡Que empiece la función! Amén.





