Escribe: Luis Alfonso Pinedo Piña
(luisalfonsopinedo1962@gmail.com)
La labor docente en el Perú, por su naturaleza, es compleja y busca inspirar a los estudiantes enseñándoles a ser mejores personas y mejores profesionales en el futuro. Por ello, se requiere que, desde diversos sectores, se realicen acciones adicionales que busquen motivarla e incentivarla. Los salarios del sector magisterial, han sido rezagados frente a los de otros profesionales desde hace muchos años. Es necesario entonces, promover incentivos o reconocimientos voluntarios, que generen obligación o compromiso por parte del Estado, y que sirvan para mejorar su rendimiento y su satisfacción personal.
La condecoración Palmas Magisteriales es el máximo reconocimiento y distinción honorífica, que se da a profesionales que destacan por su aporte significativo a la educación y al desarrollo del país y se ha venido dando durante 72 años. El Ministerio de Educación a través de la Dirección de Promoción del Bienestar y Reconocimiento Docente, lo ha venido haciendo desde el año 1949 sin problemas, hasta el año 2021, en que todo se detuvo. Desde ese tiempo, se viene reconociendo la labor de los docentes y otros profesionales que destacan por su contribución extraordinaria a la educación, buscando que nuestra sociedad los identifique como actores clave en el ansiado anhelo de sacar adelante a la educación país.
Esta condecoración, tiene tres categorías. La primera, es la de “Educador” y está dirigida a los docentes que estén ejerciendo labor pedagógica, laboren en instituciones y/o programas educativos públicos de educación básica, educación técnico-productiva, institutos y escuelas de educación superior pedagógica del sector público, acrediten práctica docente efectiva, orientada hacia la mejora de los aprendizajes de las/os estudiantes y el involucramiento de la comunidad educativa y cuenten con al menos quince (15) años de servicio docente en el sector público y se otorga a un máximo de 20 condecorados a nivel nacional.
La segunda categoría, es la de “Maestro” y se otorga a profesionales en educación o en otras carreras, que estén ejerciendo o que hayan ejercido la docencia. Asimismo, que acrediten una trayectoria profesional y producción académica que haya generado impacto en la mejora de la educación en su institución educativa, entorno local y/o regional a través de la implementación de propuestas innovadoras, investigaciones y/o publicaciones. Se otorga a un máximo de 15 condecorados a nivel nacional.
La tercera, es la de “Amauta” y se otorga a profesionales en educación o en otras carreras, que acrediten una trayectoria profesional, académica y/o producción intelectual que haya contribuido de manera extraordinaria a la mejora de la educación, con impacto en el ámbito nacional y/o internacional. Se otorga a un máximo de 5 condecorados a nivel de todo el Perú.
Hasta el año pasado, podían presentar candidatos a esta condecoración, las instituciones educativas, gremiales, profesionales y otras vinculadas al quehacer educativo. Toda institución proponente, enviaba una “Carta de Presentación” con un máximo de mil palabras, donde explicaba con lujo de detalles, la contribución de su candidato a la mejora de los aprendizajes y/o la educación, especificando su impacto a nivel local o regional y el cambio generado y la población beneficiada, estudiantes, docentes, etc.
Asimismo, la condecoración Palmas Magisteriales otorgaba beneficios adicionales como, Resolución Ministerial, Diploma y Medalla de Honor y beneficios económicos por categoría: S/. 1000. 00 soles mensuales para Educador, S/. 1500.00 soles mensuales para Maestro y S/. 15000.00 soles para Amauta por única vez. Para el caso de los docentes que laboran en instituciones educativas públicas, este mérito se inscribía en su escalafón.
En el año 2022, la fecha para presentar expedientes de postulantes fue hasta el 20 de mayo y fueron muchos los maestros y otros profesionales vinculados a la educación que, a través de una institución, se inscribieron respetando estrictamente el cronograma difundido por el Ministerio de Educación; sin embargo, hasta la fecha, no se ha publicado la lista de ganadores, la misma que fue postergándose primero, a agosto luego, a octubre y finalmente a noviembre. Desde esa fecha, en la página principal de dicha institución, sólo hay un anuncio que a la letra dice… “Próximamente se publicarán la lista de condecorados 2022”.
No se sabe con precisión qué es lo que está pasando en el Ministerio de Educación y en la Dirección de Promoción del Bienestar y Reconocimiento Docente, para que, hasta la fecha, no se haya publicado la lista de los condecorados y por consiguiente se haya frustrado la entrega de los beneficios que por ley corresponde a los maestros y profesionales de otras carreras que, apoyados por sus instituciones y con mucho sacrificio se han inscrito a esta condecoración. Hasta el momento, nadie tiene una respuesta.





