Escribe: Orison A. Pardo Matos
En la Plaza 28 de Julio de nuestra querida ciudad, he podido apreciar en el lado que da a la calle Bermúdez que los días sábados de todas las semanas, un grupo de entusiastas intelectuales y artistas se han propuesto difundir la cultura y fomentar el hábito de la lectura en los ciudadanos, especialmente en niños y jóvenes.
Están ahí protegidos por la fronda de los árboles de Parinari extendidos en mesas desarmables, una gran cantidad de libros para que todo aquel que quiera leerlos se sienta en una banca o en banquitos que cada persona puede traer para disfrutar de su contenido.
Esta iniciativa es digna de aplauso y merece el reconocimiento a quienes lo llevan a cabo. Ahí pude conocer y conversar con el profesor Fonseca, la profesora de artes plásticas Nancy Dantas, el periodista Tito Rodríguez y otros a quienes encomio por tan magnifica iniciativa ¡Qué buena idea crear una biblioteca al aire libre!
En su precaria estantería pude apreciar obras de algunos de nuestros valores literarios regionales como Percy Vílchez, Saavedra Andaluz, Arturo D. Hernández, Eléspuru, Dávila Duran y otros, que es bueno que los niños y jóvenes los conozcan y lean.
Esta actividad totalmente gratuita tiene un gran valor sobre todo ahora que la Biblioteca Municipal está constreñida a un local inadecuado donde antes estaba el Chifa Chung Wa, por obra y gracia de la barbaridad cometida por un alcalde que destruyó el Local Municipal de la Plaza de Armas donde tan bien atendía la Biblioteca.
Felicitaciones al grupo de promotores de esta magnífica obra: La Biblioteca de la Plaza 28 de Julio que atiende todos los sábados de cada semana.






