Como es de conocimiento público, al inicio de todo año escolar la Policía Nacional del Perú determina garantizar la seguridad y protección para los miles de estudiantes, docentes y personal administrativo de las Instituciones Educativas. Aunque en la práctica muchas veces el objetivo termina convirtiéndose en una utopía porque en el país, lo que falta es justamente más efectivos policiales. Así lo han reconocido las autoridades policiales. Es que dura 3 años la preparación de los sub oficiales y 5 la de los oficiales.
Debido a la visible falta de policías en las calles es que desde siempre han ocurrido y continúan ocurriendo actos delincuenciales a plena luz del día. Sin embargo, es bueno resaltar que en las últimas semanas dicha institución policial en Iquitos, viene dando prioridad en cuanto a la presencia de efectivos en los alrededores de colegios públicos donde los arrebatos, hurtos, agresiones, bullyng, droga o actos de riñas escandalosas, se hacen más notorios. También controlan el tránsito para evitar accidentes en perjuicio de los escolares.
Entonces se hace necesaria la presencia de los efectivos, que se vea mucho más al ingreso y salida del plantel escolar a fin de lograr identificar, contener, detener y reprimir el impulso de muchos inescrupulosos, perversos o pervertidos que «rondan» a los niños, niñas y adolescentes que asisten a las diversas Instituciones Educativas.
«El retorno masivo de los escolares a los planteles estatales y/o particulares conlleva a potenciales riesgos en la seguridad de los mismos, quienes están expuestos a diferentes hechos delictivos los cuales trataremos en todo momento de prevenir» dice el alto mando policial en Loreto y toda la sociedad desea y espera que así sea en salvaguarda de los estudiantes.
Prometen también realizar patrullaje motorizado y a pie en las inmediaciones de los centros de estudios, así como una actitud disuasiva ante posibles actos de pandillaje para así prevenir actos lesivos a la población escolar. Es justo y muy necesario.





