En una acción sin precedentes, la policía nacional y miembros de la comunidad nativa Fortaleza, de la etnia Huitoto ubicada en el río Napo, hace unos días procedieron a incinerar sus sembríos de coca.
El operativo se realizó previa asamblea a la que asistieron las autoridades del lugar y comuneros, donde los miembros de la policía les hablaron de los inconvenientes que les podrían acarrear esas plantaciones, serias consecuencias que maltratarían a sus familias y a la comunidad en general.
El resultado fue alentador. Los comuneros de Fortaleza se mostraron dispuestos a arrasar con todas las plantas de coca que sembraron con fines de procesarla y elaborar droga.
El mensaje había llegado. Cada uno de ellos sintió que su responsabilidad era deshacerse de esas plantas porque nada bueno les traería. Ellos mismos, con la ayuda de los efectivos policiales destruyeron las plantaciones que se sabe sumarían seis hectáreas.
Esta es una primera actividad que, previo convencimiento a los involucrados en estos sembríos, ha tenido sus frutos, lo que debería hacerse en todos aquellos lugares donde se tenga información que existe sembríos de coca.
Ahora, falta saber, cómo el Estado va a contribuir con los comuneros indígenas de Fortaleza del Napo, para sembrar en esos terrenos plantaciones que no acarreen los problemas de la coca y, así tengan la posibilidad de desarrollarse como familias, como una comunidad floreciente que ofrezca mejores posibilidades y calidad de vida a sus pobladores.





