La frase de la última salida, nos puede llevar a varios entendimientos, pero, vinculado a la procesión del Señor de Los Milagros, se refiere a la “procesión grande”, como decíamos hace más de unas dos décadas. Y lo que va pasar hoy es que el recorrido será mucho más grande, aunque mejor dicho se aumentaron las calles y sectores donde el también conocido Cristo de Pachacamilla, será venerado por los fieles católicos iquiteños, y de otros lugares.
El fervor lleva a emocionarnos, más con los testimonios respecto a los milagros atribuidos a la representación de Jesús, en esta historia que coincidencia o no, justo la famosa imagen que estaba en una pared, tras un terremoto se mantuvo intacta. Y las invocaciones de los creyentes fueron enriqueciendo la historia y la fe de fieles cristianos, la conversión de muchos, y el respeto divino de quienes profesan otras religiones. Por eso mañana en la procesión se renueva la espiritualidad.
Lo que choca en estos días, y eso está a la vista, es que por un lado están las sensaciones de bondad, amor y paz, y por otro lado, hoy mismo la fiesta de Halloween nos trae mensajes contrarios, aparentemente inofensivos porque se lo toma como juego, distracción, alegría, bromas pesadas con disfraces que antes eran menos agresivos, ahora se muestran incluso representando a personajes del crimen, de muertes terribles, aunque también hay los menos ofensivos representando a brujas, o enanos orejones, etc, que reparten variados caramelos en su recipiente de forma de calabaza, esto se puede decir es lo juguetón.
Esta no es una costumbre local ni regional, lo hemos ido adoptando de otros países, principalmente de Estados Unidos, y es parte de nuestra vida, pero en los últimos años se están yendo a extremos de figuras terroríficas que de hecho afecta las emociones, y los mensajes sobre criminalidad que pueden traer consecuencias sociales graves, peor, si actualmente vivimos luchando contra la delincuencia de trae mucho terror y muerte. Nos toca el deber de frenar estos tipos de formas de agresión.
Tenemos más todavía prácticamente el cruce del Día de Todos los Santos, que es feriado nacional en nuestro país, y que infeliz secuencia. Tenemos la veneración al Cristo Morado, el mismo día Halloween, y al día siguiente recordamos a los beatos y santos de la Iglesia, y el 2 de este mismo noviembre es la Conmemoración a los Difuntos, por lo que muchos desde el primer día de este onceavo mes del año llevan flores a sus familiares y otros seres queridos, donde también se manifiestan de diferentes formas llevando música, comida, oraciones, como una forma de compartir con quienes ya no están físicamente con nosotros. En fin. Toca a cada uno de nosotros evaluar cómo lo pasamos y aceptamos, o rechazamos, o nos mantenemos al margen. Solamente nos queda esperar que la cordura nos lleve a una mejor convivencia social.
Última salida
Date:





