-En busca del fruto emblemático.
-Los frutos están muy expuestos en bandejas sin taparlos.
Una feliz turista luego de un viaje por los ríos, junto a su grupo de viaje decidió ir en busca de la fruta emblemática de la selva, que por esos argumentos tradicionales y nada científicos, representa la sensualidad de mujeres y hombres amazónicos, y ahora vinculada a la alta cosmética mundial.
La referida visitante llegó al lugar donde se ubican las vendedoras y luego de observar el lugar en su rostro se iba desvaneciendo poco a poco las ganas de adquirirlos, mientras nosotras disfrutábamos varios «aguajes shambitos», con un poquito de salsita.
Al entablar un diálogo con ella nos comentó que tenía muchas ganas de probar la fruta exótica de la selva, pero estaba decepcionada porque no había cuidado en su presentación, puesto que estaban al aire libre y muy cerca pasaban micros arrojando espeso humo negro y tóxico.
También observó que la fruta no estaba protegida con ninguna malla y su manipulación no era la más adecuada en términos de salubridad, puesto que la misma vendedora que manipula los frutos recibe el dinero de los compradores, y nos recordó el nivel de contaminados que podrían estar. Casi regresa lo que ya habíamos ingerido.
Siendo el aguaje un atractivo por los turistas las oficinas de comercialización de los municipios distritales deberían socializar criterios a nivel sanitario, turístico y de comercialización para que las vendedoras de aguaje tengan una mejor presentación del producto y que los visitantes no se lleven una pésima impresión. (DL)





