- Agente tuvo que hacer disparos al aire para repeler a revoltosos
Un policía que prestaba servicio en una caseta policial ubicado en la calle Señor de los Milagros del distrito de San Juan, tuvo que hacer uso de su arma de reglamento para hacer disparos al aire y disuadir a una turba de delincuentes que habían atacado su puesto.
Minutos antes los sujetos se habían enfrentado en la zona de la calle Amazonas, ubicado en el mismo distrito. Llegaron hasta la calle Señor de los Milagros. Ambas bandas tenían en su poder armas de fuego artesanales. Cuando dos de ellos huían con dirección a la avenida Quiñones, y estaban a punto de ser alcanzados por sus rivales, ingresaron a la caseta policial para esconderse.
Es ahí donde empieza el desmán. Los sujetos armados con palos y piedras atacaron el puesto con la finalidad de capturar a sus oponentes. La lluvia caía y el policía poco o nada pudo hacer para calmar a la turba. Su vida estaba en peligro, los delincuentes no tenían temor a nada y no respetaron a la autoridades, es entonces que el agente saca su pistola y hace dos disparos, pero ni así dejaban de atácalo.
Ante esta situación los vecinos del lugar salieron de sus casas y apoyaron al agente, el mismo que solicitó refuerzos. Los sujetos huyeron del lugar y el agente logró retener a tres menores que formaban parte del desorden. Lo pobladores exigen más policías en este lugar ya que se ha vuelto tierra de nadie y un policía no es suficiente para tantos delincuentes. Está demostrado.
(C. Ampuero)






