- Un abuso descomunal, la jovencita ha dejado sus clases en IPAE.
¿Alguien en este país puede sobrevivir con dos soles al día? ¿Mucho más en Iquitos donde todo es caro? Parece que el trabajador de la Ugel Ricardo Rengifo Aspajo, no le afecta en nada la desprotección en que ha dejado a su hija Celeste Rengifo Pérez, quien entusiastamente venía siguiendo sus clases en el Ipae. Clases truncas porque tiene una deuda que pagar.
La jovencita viene asistiendo al poder judicial para lograr que su padre cumpla con ella y no la deje abandonada, sin aliento frente a una vida que devora sino tiene un soporte a su lado.
“Yo antes tenía temor de denunciar a mi padre, pero luego lo hice porque estoy en completo abandono. Tengo un hermano en la escuela de policía al que siempre le piden algunos accesorios y no puedo darle. Mi padre ya se desentendió de él. Mi otro hermano que está en Piura tiene su familia, se llevó a mi madre para que no sufra acá.
Mi padre hace ver que gana 600 soles al mes, eso es algo ilógico. ¿Cómo un profesional que labora en esa institución va a ganar así? Lo hace para no cumplir con nosotros. En la pandemia no nos alcanzó ni un kilo de arroz, ni un sol, le llamaba y me bloqueaba, así como ahora.
Él se da la gran vida con su familia, todos sus beneficios creo se está gastando con ella y nosotros muriendo de hambre. Una vez me respondió y me dijo que deje de molestarlo, que él es feliz con su nueva familia. Y yo lo único que quiero de él, es que pague mis estudios, quiero ser alguien en la vida, no caer en cosas negativas” habló la joven acongojada.
Triste realidad la de muchas víctimas de la irresponsabilidad de padres que engendran y no cumplen. Y encima, hacen otra familia dejando en el olvido y hambre a quienes en un tiempo los quisieron. Vergüenza.





