- Maestros tuvieron que resguardar integridad física de sus estudiantes.


Los entrenamientos ocurridos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional del Perú, en el frontis de la empresa Electro Oriente, suspendieron las clases en el centro educativo 60053 Augusto Freyre, para salvaguardar la integridad física de sus estudiantes.
Debido a los gases lacrimógenos dispersos por la avenida Augusto Freyre y los alrededores, zona que registró el enfrentamiento, los maestros del colegio tuvieron que velar por la seguridad de sus estudiantes durante varios minutos de incertidumbre por lo que acontecía.
Según detallaron los mismos profesores, tras la suspensión de las actividades pedagógicas, permitieron a los alumnos de secundaria retornar de manera inmediata a sus casas, mientras que los estudiantes de primaria tuvieron que permanecer en el colegio hasta la llegada de sus padres.
Muchos de los papás acudieron de manera desesperada hasta el centro educativo, llevando con ellos a sus hijos para evitar resulten afectados por la pelea que se presentaba en la vía pública. “Había padres que no sabían dónde están sus hijos, fue una desesperación”, refirió una madre.
Afuera de la institución educativa se mantuvieron dos patrulleros del serenazgo de Maynas, quienes asistieron a los maestros y los padres de familia al momento que acudían a recoger a sus hijos. Al salir los ayudaban a llegar hasta sus vehículos o hasta la otra calle de manera segura.
Al igual que en el colegio, los vecinos y negocios de los alrededores también resultaron afectados teniendo que mantener sus puertas cerradas por más de una hora que duró el conflicto, todos estuvieron atemorizados durante el tiempo del enfrentamiento.
Finalmente, la población aseguró que hubo una acción desmedida por parte de la Policía Nacional del Perú en su intención de evitar la toma de la vía pública y querer mantener la transitabilidad de la avenida Augusto Freyre en sus dos sentidos. (K. Rodriguez)






Hasta cuando se contemplara las acciones desmedidas del accionar de la policía, el hecho mismo de lanzar gases lacrimógenos sin mediar las consecuencias, sobre todo en lugares donde funcionan instituciones educativas con niños y adolescentes que estudian, constituye un acto delincuencial, poniendo en peligro las vidas de los estudiantes y pobladores que están en los alrededores. Ya es tiempo que al general de la PNP en Loreto, sea cambiado….