Seriedad y transparencia en sus propósitos es lo que necesita el moribundo Frente Patriótico de Loreto que no es siquiera la sombra de aquellos presididos por Antonio Donadío y Luis Armando Lozano.
Lo cierto es que ni los comunistas de patria roja, ni los ivanistas de FL tienen por qué tener el control de lo que se supone es una institución que pertenece a todos los loretanos, y entre ellos hay de toda ideología del más variado pelaje. Mal está entonces que solo ellos y nadie más que ellos quieran arrogarse el derecho de dirigir el FPL que hasta en su nombradía está mal, porque eso correspondió a otra época y a otro propósito. Lo que nosotros necesitamos es un Frente Cívico que no se preocupe únicamente de apoyar los reclamos de los maestros del Sutep o de la CGTP, convocando a toda la población regional a paros y huelgas. La problemática de Loreto va más allá de los linderos de las exigencias del magisterio y de los obreros. Nuestros problemas son mucho más diversos, están en todos los frentes afectando a todos, pero por lo visto, eso no tiene más importancia que una huelga o una paralización organizada por el comunismo que peligrosamente está resurgiendo en todas partes, poniendo en jaque al gobierno y a la institucionalidad del Estado de Derecho.
El Frente Patriótico, Cívico o como se le quiera llamar debe estar dirigido por una Junta donde esté representada la sociedad civil, las organizaciones populares, vecinales, sindicales, profesionales, estudiantiles, empresariales, etc. para que tenga representatividad, para que se sustente en una ancha base donde nadie esté excluido y en donde nadie se crea dueño de una institución que pertenece al pueblo porque nace de él.
Quienes están tras su reorganización tienen que tener un criterio amplio y no reducido a sus conveniencias ideológicas y partidarias. Que cesen las disputas, los insultos y las medidas dedicadas a tomar por la fuerza al Frente. Convoquen a todos, que el pueblo en su conjunto sea el que tome sus decisiones para hacer su destino. En esto nadie es dueño de nada. El Frente es de todos.





