- Ayer se desarrolló la reunión con la presencia de los representantes de diversas entidades competentes en el tema.
Aunque estuvo ausente el gobernador de Loreto, quien se había comprometido a estar presente en el auditorio ni bien terminara una reunión que sostenía en su despacho. Quien lideró la mesa de diálogo fue el gerente general Pablo Soria. No lo hizo mal, pero finalmente es la autoridad regional la que toma las decisiones en realidades dramáticas por las que atraviesa Loreto.
El primero en tomar la palabra fue el Prof. José Manuyama, hizo un resumen del drama iniciado hace años en la cuenca del Nanay con la proliferación de dragas.
La comparación con la tragedia que vive Madre de Dios como resultado de la minería ilegal, siendo que Nanay va por la misma ruta de devastación de suelos y de agua por el mercurio que arrojan a diario. “Pescados contaminados que luego son vendidos como potajes en las cebicherías”, opinó.
Resumió las muertes que se vienen registrando por la actividad minera, de las que nadie da cifras oficiales, de los jóvenes y adolescentes que dejan de estudiar para ir a trabajar en la minería ilegal. De la poca intervención de las autoridades que tienen la misión de destruir esa minería.
Opinión que luego recibió una respuesta del Cmdte. de la Marina de Guerra, de apellido Espinoza, quien dijo que sí estaban trabajando y que tenían resultados. Sin embargo, el profesor Manuyama, mencionó que no se trata solo de reventar algunas dragas, que se tiene que hacer una interdicción grande, con el apoyo del Ejército, la FAP, de todos, si es que realmente se quería acabar con ese flagelo.
El reconocido profesor Yactayo, mencionó brevemente que le preocupaba la expansión rápida de la minería ilegal, no solo en el Nanay, sino en todo Loreto y lo que ella estaba arrastrando de la sociedad civil. “Se debe impulsar un trabajo de interdicción simultánea, por agua, tierra y aire, no hay otra manera de golpear a la minería ilegal”, opinó.
Rubén, representante de ORPIO, tocó el punto en cuanto a que el gobierno regional, a través de las gerencias correspondientes, se debe preocupar por impulsar proyectos productivos para las comunidades que se están viendo afectadas por la minería ilegal. Incluso por las Áreas de Conservación Regional.
Entre otras exposiciones, Pablo Soria, quien escuchaba atentamente cada una de las exposiciones, al final dijo que convocaría a otra reunión junto a representantes de las fuerzas armadas, para tomar decisiones. Dejando en claro que la lucha contra la minería ilegal, no era solo del gobierno regional, sino de todo el Estado.





