Luego de la Convención de Alcaldes llevada a cabo hace un par de días, el director de la Diresa tuvo una feliz expresión: «veo a los alcaldes muy involucrados en el tema de la desnutrición».
Suficiente como para comprometer a los representantes del pueblo a establecer los medios, maneras, formas y acuerdos para ofrecer a los niños menores de 6 años las máximas posibilidades para que ellos reciban una buena base nutricional, lo que será importante en su desarrollo físico y mental.
Otro punto importante es la conformación de la Red de Municipios Saludables, a fin de articular esfuerzos en el saneamiento básico e inculcando a la población conductas de respeto para con el medio ambiente para evitar la contaminación de ríos y bosques, lo que redundará en su provecho.
De acuerdo con que los municipios sumen fuerzas y juntas desarrollen planes de vacunación y sistemas para disminuir infecciones respiratorias y estomacales, que abundan en todos los sectores.
Pero también no podemos dejar de tocar un tema muy sensible, cual es, la poca o casi nula disposición de los médicos recién recibidos para ir a trabajar en las zonas periféricas, alejadas como las fronteras de la patria. Todos salen de la universidad con miras a quedarse en la ciudad, por lo que el presidente regional ha tenido a bien presentar un proyecto de ley ante el Congreso de la República para considerar mejores sueldos que podrían alcanzar el doble, para los médicos que vayan aprestar sus servicios en los pueblos de la lejanía.
Eso será un gran incentivo para que los profesionales de la salud dediquen sus conocimientos a prevenir la salud y a salvar vidas de quienes viven muy lejos de las comodidades de que gozan los que moran en las ciudades. Pero lo más importante será que ellos tomen conciencia y tengan predisposición por servir a los demás.




