Como para que a nadie le quede la duda de que estamos en cero en seguridad ciudadana, La Región en su edición de ayer puso en portada una foto muy elocuente de los carros patrulleros. En el argot de la gente dedicada al transporte público, ese estado de los carros se conoce como que están «plantados».
Como plantadas también están nuestras autoridades, comenzando por el general de la PNP que no mueve un dedo para ponen en atención al presidente regional y a los alcaldes para que en un plan de emergencia se reactiven los mecanismos de la seguridad ciudadana.
Que ni el teléfono de la central del 105 funcione es el colmo de la ineptitud. En esta situación hasta Telefónica debería poner el hombro y sumarse a una cruzada ciudadana para poner a punto los teléfonos fijos de esta central.
Pero estamos muy seguros que ni la portada ni las palaras que encierra esta nota hará efecto. Nuestra seguridad está basada en que conocemos las debilidades de nuestras autoridades. No son de tomar acciones, son de tomarse fotos y salir en los periódicos y poseros para los noticiarios de la televisión. Alguien, más radical diría, pura jeta y baba.
Mientras tanto, la delincuencia aumenta a paso de gigante. Las bandas siguen creciendo, la presencia en la ciudad de sonados delincuentes internacionales es cosa común, hasta que ya nos estamos acostumbrando a ver asesinatos y asaltos a plena luz del día.
¡Qué desgracia para nuestro pueblo haber elegido a gente incompetente e insensible para gobernar esta ciudad! ¡Qué desgracia la nuestra que tenemos que sufrir las demoras de la burocracia estatal que poco o nada le importa Iquitos, esa lejana ciudad de la selva donde viven los chunchos, que dicen estar en emergencia!





