- Precisó Jorge Pérez Rubio, presidente de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (ORPIO) y ahora del Comando Indígena Covid.

En concreto, bonito nombre plasmado en un cascarón puesto que no sirve para nada en este marco de pandemia, donde hijos de los pueblos indígenas vienen muriendo por Covid. Los trasladan graves desde las provincias al hospital regional, donde mueren. Así de crudo es el asunto.
Para acallar las voces indígenas que empezaron a compactarse ante el brote del virus letal en sus comunidades y el abandono de más de 100 Matsés positivos en un colegio, abrieron el “circovid” con comando y todo. Para ahora conocer que no les toman en cuenta en el desarrollo de estrategias de lucha contra el mal que golpea a las comunidades originarias.
Sobre el punto se entrevistó al presidente de ese comando indígena, Jorge Pérez.
“Se supone que se creó para articular esfuerzos con el gobierno regional, Minsa, Diresa, a fin de facilitar asistencia médica en las comunidades. Se ha creado mucha expectativa en cuanto a acompañar el proceso para las comunidades, para garantizar cobertura total para zonas goleadas por covid y otras para la prevención.
De manera rápida se creó este comando con respaldo del ministerio de salud, gobierno regional y Diresa, pero no le han dotado de logística para monitorear el desarrollo de actividades. Por eso seguimos mal como en Pucacuro que no hay atención inmediata.
No podemos avanzar así porque el Estado no entrega logística, se ha creado el comando para satisfacer exigencias necesarias, pero luego nos han abandonado. Nos han anulado pese a que el mal avanza por las comunidades.
Pienso que es una estrategia del gobierno para querer minimizar la lucha, ocasionando expectativas sin luego cumplirlas. Por eso estamos evaluando y tomaremos acciones”, expuso Pérez.
¿Cómo cuáles?
-Estamos en permanente reunión y pronto se conocerá. Hasta la fecha no se sabe del curso dado o si ya el Estado ha transferido los 29 millones de soles para atender a las comunidades de Loreto. Acá se tiene que capacitar e impulsar a los promotores de salud indígena que son quienes suplen a los médicos.
Ellos pueden suministrar y atender las emergencias en las comunidades más alejadas. Hemos observado que entre ida y vuelta de una brigada, hay un periodo de mucho tiempo en que no hay asistencia médica. Entonces debe haber un ambiente abastecido de medicina de manera fija, equipado con lo necesario. Pero no contamos con los recursos hasta el momento.





