- Más de 100 familias son reubicadas mientras comunidades exigen ayuda urgente de Defensa Civil.


La madrugada del sábado 28 de febrero de 2026, aproximadamente a las 2:20 a.m., la creciente del río Ucayali provocó el colapso total del edificio de la Municipalidad Distrital de Padre Márquez, en la localidad de Tiruntán, provincia de Ucayali, región Loreto. Vecinos de la zona se despertaron alarmados tras escuchar fuertes crujidos que anunciaban el inminente desplome de la infraestructura.
Según testimonios, en cuestión de minutos la edificación de cuatro pisos fue vencida por la erosión de la ribera y terminó desapareciendo en las turbulentas aguas del río, evidenciando la fuerza del proceso erosivo que se viene registrando desde fines de 2025.
El avance sostenido del caudal, reportado desde diciembre del año pasado, ya venía afectando a varias viviendas asentadas en la margen del Ucayali. Entre las estructuras más vulnerables se encontraba la sede edil, una construcción de concreto que finalmente no resistió el impacto de la naturaleza.
Ante la emergencia, más de 100 familias vienen siendo reubicadas hacia el sector denominado Tiruntán Segunda Zona, un espacio más alto y alejado del río, con el objetivo de evitar nuevas afectaciones por la creciente.
Durante las labores de evacuación, algunos pobladores lograron desmontar partes de sus viviendas para recuperar materiales reutilizables, mientras que otros apenas pudieron rescatar parte de sus pertenencias antes de que el agua continúe avanzando sobre la zona urbana.
La situación no se limita a la capital distrital. Reportes provenientes del ámbito local advierten que al menos otras tres comunidades cercanas también vienen siendo seriamente afectadas por la erosión de las riberas y el incremento progresivo del nivel del río Ucayali.
Frente a este escenario, la población viene solicitando la intervención urgente de la Oficina de Defensa Civil, de la Municipalidad Provincial de Ucayali y de la Oficina de Defensa Nacional del Gobierno Regional de Loreto, a fin de atender la emergencia humanitaria y prevenir mayores pérdidas materiales y sociales.
Autoridades locales y dirigentes comunales coinciden en que el fenómeno de erosión fluvial requiere acciones estructurales de prevención y monitoreo permanente, advirtiendo que la temporada de creciente aún no ha concluido y podría seguir generando riesgos en las poblaciones ribereñas del Ucayali.
(K. Rodriguez)





