- Defensoría del Pueblo alerta que líderes indígenas permitieron nuevo derrame en el Oleoducto Norperuano.


La crisis ambiental en el distrito de Manseriche, en la región Loreto, se ha intensificado tras la decisión de comuneros indígenas de retirar la grapa de contención colocada en el kilómetro 315 del Tramo II del Oleoducto Norperuano (ONP). Esta medida permitió que el crudo fluyera libremente hacia las quebradas y ríos de la zona, agravando los daños ambientales y sanitarios ya existentes.
Un oficio emitido por la Defensoría del Pueblo informa que Ángel Sejekam Sejekam, presidente del Comité de Lucha de la comunidad nativa Sinchi Roca, comunicó que su comunidad ha optado por no entablar diálogo con el Estado y autorizó el retiro de la grapa, pese a las consecuencias para la salud y el medio ambiente de al menos nueve comunidades originarias.
El derrame ha contaminado fuentes hídricas esenciales para el consumo humano y la pesca, principal actividad alimentaria de la zona. A ello se suma la afectación de cultivos y suelos, lo que incrementa la inseguridad alimentaria y expone a la población –especialmente niños y adultos mayores– a serios riesgos sanitarios por contacto directo con los hidrocarburos.
Mediante un video difundido en redes sociales, un grupo de mujeres indígenas de la comunidad Sinchi Roca reconoció públicamente que fueron ellas quienes retiraron la grapa de contención, asumiendo el liderazgo de las medidas de lucha. En la grabación, expresaron su indignación por la falta de atención del Estado y anunciaron que continuarán con las protestas para exigir servicios básicos y una respuesta concreta a sus demandas históricas.
Frente a esta situación, el jefe de la Oficina Defensorial de Loreto, Abel Chiroque, exhortó a la Municipalidad Distrital de Manseriche a adoptar acciones inmediatas que prevengan mayores afectaciones, así como a realizar una evaluación de daños y brindar atención urgente a las personas afectadas por la nueva liberación de petróleo.
Sin embargo, no todas las organizaciones indígenas comparten las decisiones tomadas por los comuneros de Sinchi Roca. El apu Otoniel Shajian Shawit, presidente de la Organización del Pueblo Awajún del Sector Yurapaga (ORPACY), precisó que su medida de protesta es completamente ajena a estas acciones, pese a que su grupo mantiene ocupadas las instalaciones de la Estación 5 del Oleoducto Norperuano, también ubicada en Manseriche.
El dirigente indicó que, a diferencia de la comunidad Sinchi Roca, su organización mantiene su voluntad de diálogo y está abierta a encontrar soluciones con el Estado, sin recurrir a medidas que afecten al medio ambiente o a las propias comunidades originarias. En ese sentido, reafirmó que su lucha busca reivindicar derechos históricos sin poner en riesgo la salud ni los recursos naturales.
La situación en Manseriche evidencia una escalada del conflicto socioambiental en la Amazonía norte del país, donde la combinación de abandono estatal, contaminación petrolera y fragmentación organizativa complica una salida pacífica al conflicto. Mientras tanto, las comunidades afectadas continúan expuestas a un entorno contaminado que amenaza su vida cotidiana y sus medios de subsistencia. (K. Rodriguez)





