- Por hechos suscitados con las 66 dosis de la vacuna Pfizer.

No es que el doctor Renzo López Liñán, haya tenido algo que ver con el proceso de vacunación irregular en las instalaciones de la dirección de salud. Sino que, según su carta, quiere ser coherente con los hechos suscitados ya que él fue designado en el cargo de confianza por el director Carlos Calampa.
“Estoy renunciando a la jefatura del centro ya que fui designado por el doctor Calampa y debo ser coherente con lo que pienso. Creo que, tratándose de dos altos directores de salud, ambos deben irse, no queda otra.
Quienes vacunaron a esas 65 personas no tienen responsabilidad porque ellos reciben órdenes superiores. Estimo que los órganos de control están tomando todos los detalles de lo ocurrido para luego deslindar responsabilidades” opinó López.
Luego habló de las dificultades que encontró en dicho centro donde incluso se ha tenido que pelear con algunos colegas que pedían sangre sin saber el uso clínico. O de otras personas que hacían negociado desde algunos hospitales.
“Pienso que estos temas delicados poco a poco los hemos ido superando con el equipo que me acompañaba, pero sinceramente esas acciones a veces se hacen difíciles de erradicar. Yo dejo el cargo, espero que coloquen a un profesional que conozca, que sea técnico y no político” mencionó.





