Ayer al promediar las once de la mañana, un grupo de obreros del gremio de construcción civil se enfrentó con otro grupo que fueron contratados por la empresa china para reiniciar los trabajos de alcantarillado en las calles Arequipa y Samanez Ocampo.
El enfrentamiento, aparte de dejar varios obreros heridos, provocó la indignación de las monjas del albergue El Huambrillo, ya que sus instalaciones sufrieron el impacto de las piedras durante la pelea, causando el temor de los niños que viven en ese lugar, e incluso la directora del albergue Sor Sergia Jiménez, dijo que va a denunciar al secretario general de la CGTP- Loreto por los daños provocados en la fachada de su albergue.
Por su parte Esaúl Parano, dirigente del gremio de construcción, dijo que la protesta es porque la empresa china ha dejado sin trabajo a cerca de doscientos obreros.
«El trabajo en este sector se paralizó porque la contratista estaba vulnerando los derechos de los trabajadores, no estaban pagando horas extras y no respetaban las ocho horas de trabajo, ahora sabemos que el gobierno regional quiere asumir esta obra y no lo vamos a permitir, porque nos está dejando de lado y está contratando a otra gente», indicó el dirigente.
Parano lamentó el enfrentamiento, indicando que el responsable es el gobierno regional a quien lo responsabilizó de haber llevado matones para enfrentarse al gremio de construcción, que lo único que quiere es que se respete el derecho de los obreros que ya han estado trabajando en esa obra.
Hasta el lugar llegó un contingente de la DUES, mientras los obreros que fueron contratados para reiniciar los trabajos dijeron que ellos no quieren enfrentamientos, sino trabajar, indicando que todos tienen derecho al trabajo y no sólo los agremiados a construcción civil, por lo que van hacer respetar sus derechos. (G.Ross)







