- Nuevo atentado contra la salud pública.
- GOREL pide investigar los constantes boicots y determinar responsabilidades.



Una tubería rota y una herramienta de corte de metal abandonada en el lugar encendieron las alarmas en el Hospital César Garayar García. El hecho fue expuesto ayer durante una conferencia de prensa, donde el Consorcio Garayar manifestó su preocupación por lo ocurrido y por las circunstancias en las que se produjo el daño dentro de la infraestructura.
El ingeniero Raúl Cabanillas fue directo al señalar que, desde su perspectiva, lo sucedido tendría características de un presunto boicot. La presencia de una herramienta utilizada para cortar metal, dejada en el lugar, forma parte de los elementos que la empresa considera necesario esclarecer antes de sacar conclusiones sobre lo ocurrido.
Pero hay otro detalle que aumenta las interrogantes. Según explicó el representante de la empresa, las cámaras de seguridad habrían sido desconectadas previamente, dejando sin registro audiovisual el momento en que se habría producido el daño. Para el Consorcio Garayar, esta circunstancia no puede ser tomada como un hecho menor y deberá ser incorporada a las diligencias.
El perjuicio no termina en la reparación de una tubería. Cabanillas explicó que cualquier daño ocasionado dentro de la infraestructura representa un nuevo costo para la empresa ejecutora, que tendría que destinar recursos adicionales para reparar aquello que ya había sido instalado. Es decir, un incidente de este tipo también termina afectando directamente el desarrollo y avance del proyecto.
Durante la conferencia también se informó que se vienen adoptando acciones respecto de quienes tienen responsabilidad sobre el sistema de videovigilancia. La empresa anunció que formulará la denuncia correspondiente para que se revisen los elementos disponibles y se determine cómo ocurrieron los hechos y quiénes podrían estar involucrados, sin adelantar responsabilidades.
La presencia de integrantes de un sindicato en el lugar al momento del incidente también fue mencionada durante la exposición. Este dato, por sí solo, no determina responsabilidad alguna, pero forma parte de las circunstancias que deberán ser contrastadas por las autoridades encargadas de esclarecer el caso.
En la jornada participaron la gerente general Nair Burga Reátegui, el gerente regional de Infraestructura, Luis Montalvan; el director regional de Salud, Percy Vargas; el director del Hospital Iquitos, Carlos Coral y representantes legales. La Fiscalía de turno también llegó hasta el establecimiento para realizar las diligencias correspondientes.
Mientras avanzan las investigaciones, desde el Gobierno Regional de Loreto se ha planteado la necesidad de esclarecer estos hechos y determinar responsabilidades. El punto central es evitar que situaciones de esta naturaleza terminen retrasando la entrega del Hospital César Garayar García, una infraestructura cuya puesta en funcionamiento espera la población.





