•Ausencia de policía ambiental facilita tránsito irregular y avance de minería ilegal.
El puesto de control “Yarana”, considerado un punto clave para la vigilancia y protección del área, atraviesa una grave situación de abandono institucional. Desde el 23 de diciembre, la Policía Ambiental habría suspendido toda labor de control, dejando la responsabilidad exclusivamente en manos de los guardianes del SERNANP, quienes no cuentan con los medios ni la autoridad suficientes para restringir el paso de embarcaciones ni enfrentar posibles amenazas.
De acuerdo con testimonios de usuarios que transitan por la zona, botes, deslizadores, pongueros y pequeñas embarcaciones de transporte circulan libremente, sin ningún tipo de inspección o registro. El 24 de diciembre, varios visitantes intentaron atracar en el puesto y fueron atendidos por una persona sin uniforme ni identificación visible, quien no realizó acciones de control y permitió el paso sin observaciones.
La situación se tornó aún más crítica este domingo, cuando —según los reportes— no había personal alguno en la balsa de control, permitiendo que las embarcaciones continúen su recorrido sin ninguna intervención, evidenciando una total ausencia de fiscalización.
La falta de presencia de la Policía Ambiental genera serias alertas sobre el incumplimiento de las normas de protección ambiental, la seguridad fluvial y el control de accesos a zonas altamente sensibles. A ello se suma una denuncia especialmente preocupante: un poblador procedente de la zona alta aseguró que la minería ilegal continúa operando con normalidad, aprovechando la inexistencia de vigilancia del Estado.
Hasta el cierre de esta nota, no se ha emitido ningún pronunciamiento oficial que explique los motivos de la retirada del personal policial ambiental ni se ha informado sobre una eventual fecha para el restablecimiento de las acciones de control en el puesto de Yarana, mientras el riesgo ambiental y la impunidad parecen avanzar sin obstáculos.
(C. Ampuero)





