Lo que parecía imposible ya se está registrando, el agua acaba de superar todos los niveles, el puente San Valentín desde hace dos días ya fue cubierto por completo por las aguas del Nanay.
Pese a esta situación, aún hay familias que persisten en continuar viviendo en medio de la inundación, ellos se niegan a salir y exigen la ayuda de la autoridad para reforzar sus casas y seguir levantando los puentes peatonales.
Muchas familias aparte de perder sus hogares, han perdido sus herramientas de trabajo como el caso de la familia Reátegui, cuyo motocarro dentro de poco será cubierto por el agua, debido a que no pudo ser retirado a tiempo.
Para poder cruzar por esta ruta los pobladores han tenido que levantar un nuevo puente, para que las personas que viven en los pueblos jóvenes que están cerca a la planta de tratamiento de aguas residuales, puedan salir a la calle Clonial, así como a la avenida Navarro Cáuper.
Las personas que han quedado en este lugar dijeron que ellos no quieren salir porque tienen miedo que se roben sus tablas y calaminas que con mucho esfuerzo lo han comprado, e incluso prefieren dormir en pleno puente antes que ir a los albergues. (G.Ross)






