- Atahualpa se suma a Pijuayal y advierte expansión del conflicto por falta de respuesta del Estado tras derrame de 2025.
La protesta en la provincia del Datem del Marañón ha escalado a un nuevo nivel luego de que la comunidad nativa de Atahualpa y sus anexos decidieran sumarse al bloqueo de la carretera Saramiriza–Borja, medida iniciada por la comunidad de Pijuayal, en el distrito de Manseriche.
Con esta adhesión, la movilización deja de ser una acción focalizada para convertirse en un levantamiento territorial que involucra a varias comunidades indígenas, las cuales denuncian un abandono sostenido del Estado frente a las consecuencias del derrame de petróleo ocurrido en 2025.
En un pronunciamiento emitido el 28 de abril, los dirigentes cuestionaron el uso del diálogo por parte del Estado, señalando que se ha convertido en una herramienta dilatoria sin resultados concretos, pese a la existencia de acuerdos firmados hace más de un año.
Las comunidades advierten que la falta de remediación ambiental y el incumplimiento en el pago por trabajos de limpieza mantienen a la población expuesta a graves riesgos, como la posible contaminación por metales pesados en sus fuentes de agua.
“Nuestras fuentes de agua y la salud de nuestras familias siguen en riesgo mientras el Estado responde con silencio”, indica el documento, en el que también se exige el respeto al derecho fundamental al agua y a un ambiente equilibrado.
Asimismo, responsabilizan directamente a la Presidencia del Consejo de Ministros del Perú y a Petroperú por la falta de atención oportuna, advirtiendo que la protesta podría extenderse a todo el territorio awajún si no se atienden sus demandas.
Los dirigentes remarcaron que su lucha no se limita a la entrega de ayuda temporal, como kits de agua, sino que apunta a soluciones estructurales que permitan superar la exclusión histórica que enfrentan los pueblos amazónicos.
Con la articulación entre Atahualpa y Pijuayal, el conflicto social en el Datem del Marañón entra en una fase de mayor tensión, donde las organizaciones indígenas aseguran que no retrocederán hasta obtener respuestas concretas del Estado.
(K. Rodriguez)





