Absorbidos como hemos estado por las múltiples facetas que mostraba el espectro político nacional, dejamos de lado dejándolo pasar quizás inconscientemente, el reclamo sobre la presencia del narcotráfico en la estructura de los candidatos a una curul en el congreso nacional, pese a que muchos en considerable mayoría, afrontan procesos o son investigados por narcotráfico.
También se ha dejado de lado toda investigación tendiente a descubrir y denunciar, cual es la habilidad de la que se valen los capos del narcotráfico para conseguir auparse a la estructura política y congresal, con sus generosos aportes económicos, lo que desnaturaliza el verdadero rol que debe cumplir un congresista serio y honesto, ante los que se dejan cortejar por el dinero fácil denigrando la majestad del congreso nacional.
Cuando hace algún tiempo todos los partidos que se habían alineado para postular a los cargos que se presentaban en futuro proceso electoral de ese entonces, suscribieron el pacto ético que se estimaba sería lo que evitaría la influencia del narcotráfico en la política nacional, se descubrió que tal lacra ya está suficientemente infiltrada en la política; y en una dimensión que permite presumir que crecerá a niveles que escaparán a todo control.
Aquí lo que preocupa es que ante la fractura de los partidos políticos, se ha enseñoreado en el ámbito político el nuevo fenómeno llamado «independientes» y eso, de acuerdo a algunos analistas, facilitará el crecimiento narco en la vida política del país.
Sea como sea salta a la vista que las nuevas revelaciones dejan notar que el narcotráfico cuado no corrompe, logra mediante liderazgos locales, llegar a liderazgos regionales y luego tienta en el ámbito nacional y a veces consiguen sus propósitos.
La consecuencia de todo esto, es que aproximadamente desde la década de los noventa, el narcotráfico tiene bajo su férula a policías, militares, autoridades de toda jaez y la cosa permite presumir que con pactos éticos, acuerdos de no agresión; y promesas de enmienda, no se logrará nunca limpiar la imagen política en el país.






