Las poblaciones fronterizas de las cuencas de los ríos Putumayo, Amazonas, Yavarí y Napo, aplican una estrategia agropecuaria promoviendo los sistemas agroforestales en parcelas, parcelas agroforestales, instalación de estaques piscícolas por embalse, y pecuarios con la crianza de aves domésticas como gallinas, patos, pollos parrilleros y de postura, ambas, orientados al seguro alimentario, la generación de ingresos económicos a través de la comercialización de los excedentes de la producción, y a la reducción de la presión del bosque primario, la caza y la pesca natural.
Esto lo viene trabajando desde hace 20 años la Dirección de Extensión y Desarrollo Agropecuario DEDA, del Proyecto Especial Binacional Desarrollo Integral de la cuenca del río Putumayo.
Actualmente, cuentan con 300 estanques piscícolas instaladas en parcelas de los productores con un espejo de agua total de aproximadamente 60 hectáreas, construidos sobre terrenos no aptos para la agricultura y aprovechando los accidentes y agua natural del terreno que al año producen un estimado de 200 toneladas de pescado fresco de las variedades de “Gamitana” Colossoma macropomum y “Paco” Piaractus brachypomus.
Ahora último, 20 productores y 25 estudiantes del Instituto Superior Tecnológico Público El Estrecho vienen trabajando la cosecha y siembra de 50,000 alevines de gamitana. “Este proceso de levante de alevines se desarrolló en horas de la madrugada, se capturaron con mallas alevineras del estanque y se depositaron en bandejas con agua para ser contados y depositados en bolsas alevineras de 100 unidades cada una agregándole oxígeno para evitar problemas de mortandad durante su transporte a los estanques de siembra”, refiere el director de dicho programa, Gustavo Torres.
“Esto es posible gracias a que el Pedicp cuenta con una planta demostrativa de producción de alimentos balanceados y un estanque de levante de alevines estratégicamente instalados en las comunidades de El Estrecho en el Putumayo, quienes vienen satisfaciendo la demanda de alimentos balanceados y alevines a los piscicultores locales”.
A seis meses de la siembra, se espera obtener una producción de 15 toneladas de carne de pescado fresco, con un promedio de peso de 0.600 kg, y con un promedio de mortalidad del 20%, que serán destinadas a la seguridad alimentaria de la población y a la generación de ingresos económicos de las familias a través de la comercialización.
“Estoy muy agradecido por la dedicación que le toman a su trabajo piscícola, les pido seguir trabajando junto a nuestros técnicos, quienes los orientarán y apoyarán para cumplir las metas y tener un mayor rendimiento en las cosecha de peces, la responsabilidad es grande, pues con este proyecto aseguramos la salud alimentaria de la población, tendrán un ingreso económico en sus hogares y además se sembrarán alevines de gamitana en las cochas asegurando que la especie no desaparezca, por la pesca irresponsable”. (MIPR)





