El Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada fue una dictadura militar impuesta en el Perú tras el golpe de Estado del 3 de octubre de 1,968, liderada por el general Juan Velasco Alvarado.
En 1,975, otro golpe de Estado, esta vez bajo el mando del general Francisco Morales Bermúdez Cerrutti, derrocó a Velasco, gobernando con medidas menos estrictas que su antecesor.
Desde que fue derrocado el presidente Fernando Belaunde Terry hasta el final del gobierno dictatorial de los militares, los alcaldes, como en el pasado, fueron nombrados por el gobierno central, para lo que, el jefe militar y político de la plaza (departamento y provincias), enviaba una terna de la que salía el escogido.
Para reemplazar al entonces alcalde Nicanor Morey Reátegui, el general de brigada EP Mario Gálvez Velarde, envía una terna donde estaba considerado el señor Juan Isern Córdova, un hombre dedicado al trabajo en su aserradero y ladrillera, ubicados en el sector de Morona Cocha.
Don Juanito, como el pueblo cariñosamente le llamaba, era una persona generosa que nunca regateó un favor o una dádiva a quien lo necesitaba.
El general Gálvez, conocedor de que Don Juan Isern Córdova era un hombre intachable, le recomendó ante el ministro del Interior para que fuera nombrado alcalde de la provincia de Maynas. Y así fue.
Juan Isern Córdova, era aquel personaje que el pueblo quería y él quería a su pueblo, por el que trabajó haciendo una serie de obras, especialmente canalizaciones en los barrios marginales de la ciudad.
Alguna vez, un empleado de la televisora del Estado, Canal 6 de Entel Perú, se acercó al alcalde para ver si era posible que se trajera el mundial de fútbol jugado en Alemania en 1,974, de lo que había material grabado en Telecentro, la entidad que había asumido el control de las televisoras privadas que habían sido confiscadas por el gobierno militar, para ser retransmitido por el canal local. Don Juan, con la modestia que le caracterizaba, encomendó al empleado que averiguara cuánto costaba el traslado de ese material vía aérea. Hechas las consultas, don Juanito, accedió a sufragar todos los gastos de pasajes del comisionado y costos de la carga con una sola condición: que nadie supiera que él había hecho eso posible. “Solo quiero que nuestro pueblo tenga esa alegría de ver el mundial de Alemania, “pero nunca digas que yo puse el dinero para hacer esto realidad”, pero a veces, como en este caso, el secreto debe ser develado para conocer la magnanimidad de este hombre.
Un gesto para con el pueblo, único, que pintaba de cuerpo entero a un hombre a quien la fortuna no le había cambiado, sino para identificarlo más con sus raíces, el pueblo mismo. (José Verea)
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Pinceladas Culturales: Alcalde de Maynas Don Juan Isern Córdova (1975 – 1979)
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