– Víctor Raúl Torres Arimuya, agente municipal de la comunidad nativa de “Pampa Hermosa”

Hasta nuestro medio de comunicación llegó una delegación de moradores de la comunidad nativa de “Pampa Hermosa”, lugar donde se produjo las cinco muertes de los niños por malaria. Este hecho se registró a finales de abril y principio de mayo, el mismo que generó preocupación en las autoridades regionales.
Ya ha pasado más de un mes y los informes entregados por los biólogos y personal de salud están mostrando que esta epidemia se ha producido y aún está presente debido a la presencia de piscigranjas abandonadas, las mismas que se han vuelto criadero de zancudos de esta enfermedad tropical.
Víctor Raúl Torres Arimuya, agente municipal de la comunidad nativa de “Pampa Hermosa”, refiere que el personal de salud les apoyó con fumigación y abatización, exhortando a los comuneros a pedir el apoyo al gobierno regional para que les ayuden a desaguar y sellar estas piscigranjas inoperativas.
“Estas piscigranja se encuentra abandonadas, fueron construidas por nuestros abuelos, y ahora nos está perjudicando porque se encuentra en medio del pueblo. Ante eso en Pampa Hermosa nos hemos puesto de acuerdo, hemos formado dos comisiones, una de ellas es esta comisión que vino a entregar un documento el 22 de junio dirigido al gobernador regional, solicitándole 50 tubos de polietileno para desaguar las piscigranjas, 30 palas, 20 carretillas, 18 docenas machetes, 150 pares de botas, pero hasta el momento no hemos tenido ninguna respuesta”, expresa.
Indicando que van a seguir insistiendo hasta tener una respuesta, “Solo queremos los materiales para poder trabajar y desaguar estas piscigranjas. Hago un llamado al gobernador regional, Fernando Meléndez, para que asuma esta responsabilidad de apoyar estos difíciles momentos que vivimos en la comunidad”, finalizó. (MIPR)




