- Pueblos originarios continúan a la espera de atenciones.
El Estado peruano no está respetando los acuerdos alcanzados tras los conflictos que ocurrieron entre noviembre y diciembre del año pasado en la región Loreto, según denuncian las federaciones indígenas de la Plataforma de Pueblos Indígenas Amazónicos Unidos en Defensa de su Territorio (PUINAMUDT).
Mediante un pronunciamiento, las federaciones señalaron a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y al Ministerio de Energía y Minas (MINEM) por incumplir compromisos clave y faltar al respeto al proceso de diálogo iniciado tras la firma de actas en San Pedro de Maypuco, en la cuenca del Marañón, y en Villa Trompeteros, en la cuenca del Corrientes. Estas actas permitieron que las comunidades suspendieran sus medidas de fuerza en su momento.
Sin embargo, a más de un mes de firmados los acuerdos, varios de los compromisos asumidos por el gobierno no han sido cumplidos. Entre ellos, las federaciones destacaron que la PCM no realizó la reunión pactada para el lunes 20 de enero en la ciudad de Iquitos, donde se debía discutir las demandas mínimas de las comunidades afectadas.
Asimismo, denunciaron que el MINEM no garantizó el traslado de delegaciones comunales para la instalación de la mesa de trabajo de la Consulta Previa del Lote 8 en Villa Trompeteros. A pesar de haber llegado a la zona, el ministerio no aseguró la presencia de autoridades con poder de decisión ni la adecuada representación de las comunidades, lo que generó malestar entre los líderes indígenas.
“Las medidas de protesta que tomamos en nuestros territorios solo fueron suspendidas, y si es necesario serán retomadas con mayor fuerza”, advirtieron las federaciones, exigiendo al gobierno cumplir con lo prometido para evitar un recrudecimiento de los conflictos.
Este caso refleja la falta de voluntad del Estado para atender las demandas de los pueblos indígenas y cumplir con los procesos de diálogo, lo que incrementa la tensión social en una región históricamente relegada. Las federaciones han reiterado su disposición al diálogo, pero exigen compromisos reales y efectivos por parte de las autoridades. (K. Rodriguez)





